José Luis Fernández Juan: La entrevista es un género rey

José Luis Fernández Juan La entrevista es un género rey

El autor de Entrevistas de coral y verde menta (2021) y Entrevistas, sonrisas y serendipias (2022), José Luis Fernández Juan, como él mismo lo expresa, “nunca se ha dejado llevar por las tendencias de mercado” y en sus cotizadas entrevistas apuesta por la experimentación fluida. Su peculiar estilo divierte a los lectores en las distintas plataformas digitales. Apuesta siempre a la belleza del lenguaje y al respeto por quienes las leen, manteniendo siempre el estilo inquietante de sus obras.

¿A qué crees que se debe que sean tan cotizadas tus entrevistas en diferentes publicaciones literarias digitales?

A su textura profiláctica. Este estilo de entrevistas previene patologías indeseadas y controla la superficialidad coetánea. El lector agradece este tipo de propuestas elásticas de humor-amor. Si enfrentamos pureza, hilaridad y belleza versus deshonestidad, previsibilidad y cinismo; siempre seducirá la primera tríada más que la segunda.

El Joseluismo avala esta divertida primera alternativa puesto que las intuiciones narrativas del espectador le llevan a disfrutar del pretendido viaje interior a su propio centro. Cada cual percibe la subjetividad desde sus emociones; y desde ellas, a modo de mecanismo de defensa, impiden conciencian que se alojen en su particular conciencia constituyentes de ceniza tóxica como la acritud, el individualismo, la envidia, el rencor o la indiferencia. El lector busca buena onda como estrategia de supervivencia. El Joseluismo lo garantiza con tiza o incluso con rotuladores borrables para cristal y superficies no porosas. Así mismo el humor verbal, como rasgo a modo de presente presente de la providencia, evidencia que el lector necesita experimentar alegría macarena para regenerar su bien ser y convertirlo en bienestar. El patente humor afiliativo y auto-afirmativo de las entrevistas te aleja de los dogmatismos dominantes en nuestra era de la globalización y te invita a reducir tu estrés estés donde estés.

Así pues, cada entrevista se convierte en una jugosa confitura de referencias, extrañezas y pulcritudes. Lejos del mainstream y de su veleidoso devenir, se pueden encontrar ricas e intrigantes alternativas más allá del ecosistema de mercado. Serán, por tanto, un suculento alimento espiritual. Estas propuestas, tanto de valor gastronómico como terapéutico, existen en particular como forma de un nosotros.

Por eso se buscan; por Bachillerato, también. El factor diferencial deviene un factor ambiental, más que de riesgo. Jugamos sobre seguro. Crear atmósferas de fantasía y solaz son asaz saludables para prevenir la corrupción de la infección en una base de cotización hodierna.

Tu anterior libro fue Entrevistas de coral y verde menta. Ahora repites con el género de la entrevista. ¿Te sientes más cómodo con este género que con otros que también has trabajado?

En la inherencia está la respuesta. Los lectores me sugirieron continuar divirtiéndose con entrevistas literarias diseminadas por las pantallas digitales. Sin embargo, todos daban por hecho que se habrían perdido algunas entrevistas puntuales. Mantener un seguimiento exhaustivo en este tipo de publicaciones se antoja complejo. Esta evidencia de distracción resulta más que comprensible. Por esta razón de ciencia social he querido tener una deferencia con ellos. Como entiendo la integridad como valor absoluto; compilar todas las divulgaciones se me antojaba un acto de justicia poética para con ellos. ¡Se merecen todo … y todas!

Además, la continuidad de este modelo de entrevistas facilita que la heterogeneidad de yoes receptivos se expanda como sortilegios. El encanto de reencontrarse con un enigmático estilo con setos elegantes y flores hilarantes (ya conocido desde los anteriores libros publicados, y mantenido y proyectado en las entrevistas) forma parte de su propia voluntaria naturaleza como seguidor entusiasta. Al final, mi empatía hacia el lector acaba justificando la seductora estructura rizomática de la entrevista.

Por otro lado paralelo, al igual que en las entrevistas, en los otros géneros también me siento muy cómodo. Así evito contracturas musculares y dolores de espalda. Una postura ergonómica es tan necesaria para la inspiración como bajar el aire hacia el abdomen para la respiración.

Últimamente me estoy planteando la opción de trabajar el género epiceno. Me encantan los colibríes, las perdices, los búhos; pero también las personas, los artistas, los atletas, el mundo y el mar. Después del epiceno, me voy a dormir.

Si el entrevistador es un psicoanalista, ¿Qué es el entrevistado?

La voz que responde con eco de sugerencia y dilatación. La redención que propone siempre aspira a la sugestión ya que admite la certeza de que libertar sin remisión fascina de cine.

Si el entrevistador te ayuda a concebir mejor tu funcionamiento normal y patológico, el entrevistado te facilita benignos gestos efímeros a modo de imágenes analíticas. El tejido de sus referencias ayuda a reducir lugares comunes y a clarificar eventuales opacidades.

El entrevistado agrega testimonios complementarios que otorgan vigencia inherente a sus previas y venideras publicaciones. Y de paso del mito al logos, te facilita un mejor entendimiento de la condición humana. Es decir, comprendes mejor sus producciones, a la par que reafirmas tu existencia y reafirmas tu existencia. Sus respuestas juiciosas y didácticas son el venablo y la coraza contra el malestar que genera nuestra inquietante sociedad plagada de belleza y desazón… ¡Y ya estamos en tiempo de descuento!

¿Consideras a Entrevistas, sonrisas y serendipias tu mejor obra?

El concepto “Mejor” es un superlativo relativo. Su aceptación populosa y escrupulosa dependerá de un hilo de otros factores para poder llevar a cabo la comparación: Pinceladas de Harmonía es empático, El diccionario de JLFJ es pompático, Pinceladas de Harmonía. Con es parasimpático y Entrevistas de coral y verde menta es homeopático. Aunque todos estos libros estén libres de toda férula de género, son deliciosamente subjetivos a la hora de evaluarlos. Aplicar el vocablo “Mejor” a Entrevistas, sonrisas y serendipias es como aplicar la sorpresa de la paradoja a una porcelana virgen de cuarzo, bentonita, feldespato y caolín.

“Mejor” no es un término ni absoluto ni hegemónico; al contrario, tranquilamente podría instalarse en un bosque de espejos deformados a modo de alegoría sin parangón. La forma en que el color refracte será determinante para que el lector vea con lucidez el pigmento translúcido del mismo.

El relativismo es tan antimetafísico como la espontaneidad de la inconsciencia. Dejarse estremecer por las formas y el color podrá determinar la elección de una obra como superior a otra. Lo sombrío puede no quedar tan alejado de lo luminoso. Pura subjetividad.

Cada lector es libre de valorar cada libro desde su curiosidad omnívora y profunda. Si decide envolverse en las veladuras de Entrevistas, sonrisas y serendipias antes de Pinceladas de Harmonía, El diccionario de JLFJ, Pinceladas de Harmonía.Con o Entrevistas de coral y verde menta será porque entienden que sus capas semitransparentes le seducen más por su blanco de zinc que por sus tierras de sombra. Valorar cualitativamente es un proceso tan enigmático como los talismanes del enigma.

En El diccionario de JLFJ defines la “entrevista” como “nariz”. ¿Podrías argumentar mejor esta definición?

La “entrevista” es la ubicación saliente entre los ojos y la boca. La percepción de los ojos puede patinar, pero la boca no se equivoca. Si los ojos consiguen ver las imágenes de las palabras sin artificios, la boca consigue ver las válvulas de escape sin evasión. Los ojos y la boca siempre marcarán la salud del volumen y su equilibrio ecológico.

La nariz respira los ecos de la pasión y huele el extrañamiento del misterio. La entrevista es nariz poque se habla con palabras y se silencia con la revelación de la magia. La nariz entrevé paisajes de lágrimas de luz. La nariz intercala interesantes opiniones mediante un diálogo interpersonal interactivo. La nariz supervisa preguntas de presentación desnuda y respuestas que suspenden la verosimilitud.

La nariz es la entrevista porque siempre está donde debe estar; en el centro de la cara. Sin duda, la entrevista cara a cara es la nariz.

Entrevistas, sonrisas y serendipias, de José Luis Fernández Juan

¿Qué hay más en tu libro de Entrevistas; sonrisas o serendipias?

Los exorbitantes ojos de vidrio que se te quedan cuando experimentas una serendipia en las entrevistas justifica la mayor aparición frente a los dientes de nácar que enmarca la sonrisa. La serendipia abunda a modo de epifanía lírica como una oda a un positrón. Su carga positiva te ayuda a superar los problemas, reconociéndolos como parte del proceso congénito de nuestra vida.

Descubrir casualmente algo no buscado genera energía de inusitada intensidad. Saberla dirigir con inteligencia te facilita encontrar soluciones; mezclar dos o más sustancias químicas te facilita encontrar disoluciones. El dominio presencial de la serendipia te facilita el imprescindible impulso para enfrentarse a los obstáculos naturales de la vida y resolverlos con la eficacia de una infalible propuesta de tratamiento.

No obstante, hay que reconocer que. en un segundo nivel de potestad, la sonrisa aparece destellante: libera endorfinas, fomenta la creatividad, calma el dolor, controla la salud cardiovascular, reduce las contracturas, induce la sensación de placer, limita la tensión arterial, apaga el estrés, aparta las emociones negativas. La sonrisa es una pequeña píldora protectora de dimensiones inmensas.

El permanente acto de presencia de sonrisas y serendipias en el libro es una apuesta deliberadamente buscada y proyectada. Sus provechosos beneficios terapéuticos —en una época dominada por la tóxica adicción a los dispositivos móviles y redes sociales— las convierten en dos redentoras del alma. El aparato retórico de Entrevistas, sonrisas y serendipias reivindica una abisal revisión del equivocado uso cibernético; animando a transformar su mundo paralelo, frío, superficial y ficticio en otro más afectivo, espiritual, genuino y saludable.

¿A qué artistas ya fallecidos te hubiera gustado poder haberles entrevistado en vida? ¿Algún colombiano?

Hay muchas estrellas ilustres que ya no están con nosotros, pero que siguen volando por el firmamento de mis recuerdos: Gabriela Mistral, Alexander Calder, Alfonsina Storni, Víctor Vasarely, Vicente Huidobro, Antonio Manuel Iglesias, Amado Nervo, Henry Moore, Hilma Af Loynaz, Carlos Berlanga, Vasily Kandinsky…

Si tuviera que elegir un artista colombiano, posiblemente elegiría a la poetisa Meira Delmar. Me encantan su fraseo desnudo y sus imágenes pulcras. Su pureza estilística, excitante e intuitiva, la siento respirar en cada verso como agua limpia de manantial. Se nota que emergen de un alma apasionada. El enigma nostálgico que envuelve su producción convierte a Meira en un ser sumamente atractivo para llevar a cabo una sugerente entrevista. Intentaría indagar en su yo más íntimo con preguntas abiertas y emocionales.

Me has hablado de posibles artistas que te apetecería haber podido entrevistar en vida. ¿Hay algún no-artista al que de forma voluntaria le hubieras sometido con gusto a una buena batería de preguntas?

Al antihéroe holandés Jan Jonbloed. Fue el arquero-líbero titular en los Mundiales de fútbol del 74 y 78. Holanda, más conocida como la naranja mecánica por el espectacular fútbol total que practicaba, superior incluso al Brasil del 70 o a la Hungría del 54, llegó a las finales y las perdió. A Jan se le acusó de ser el culpable de que el mejor equipo de la historia se hubiera quedado sin dos mundiales.

Para el Mundial 74 no fue convocado el portero titular Jan Van Beveren, Las razones (lesión, veto de Cruyff, discusión con el entrenador Michels…) nunca se aclararon. El elegido por Michels (o por Cruyff, tanto monta) resultó ser el pescador Jan Jonbloed. Holanda se plantó en la final con Jonbloed jugando todos los minutos de todos los partidos previos y recibiendo nomás un gol (marcado en propia puerta por Ruddolf Krol). En la final sus “críticos” le acusaron de no atajar el penalty ni el gol de Muller; dando por hecho que Van Beveren hubiera evitado el gol en la pena máxima y hubiera detenido el tiro raso de Muller con una majestuosa palomita.

Seamos serios. Holanda perdió este mundial por otras razones: por jugar con un Rensenbrink lesionado (la primera parte fue jugar con uno menos), por repetir la misma táctica de todos los partidos (ya archiconocida y estudiada), por no poder contar para el Mundial con el central titular Barry Hulshoff (Arie Haan como central nunca dejó de ser una probatura) y porque Alemania era una auténtica potencia (campeón de la Eurocopa 72).

En Argentina 78, también sin Van Beveren, Jonbloed ya contaba con 37 años y llegó bajo de forma. Y Schrijvers, el otro portero convocado, tampoco parecía mejorarlos… A excepción de Van Hanegem y Cruyff, que renunciaron a ir, prácticamente la selección holandesa era la misma que cuatro años antes: Rep, Neeskens, Van Der Kerkoff, Suurbier, Rijsbergen… Si en el último minuto de la final, el tiro al palo de Robby Rensenbrink —ya superado el meta argentino Fillol— hubiera entrado en la portería, ahora estaríamos hablando de una Holanda campeona (en detrimento de Argentina) y de un Rensenbrink máximo goleador (en detrimento de Mario Kempes).

¿Qué culpa tuvo Jonbloed en las dos finales perdidas? Si en lugar de tener un estanco en Amsterdam, Jonbloed hubiera tenido una discoteca, quizá nunca hubiera entablado amistad con Johan Cruyff; y quizá la historia hubiera sido diferente…

¿Las entrevistan consumen tanta energía como los electrodomésticos?

Las entrevistas consumen reflexión y pensamientos, pero menos energía que los electrodomésticos… Sobre el tema del uso y abuso de energía hemos de concienciarnos sobre su importancia para así poder evitar excesos. Entiendo que el frigorífico consuma todo el día, sin embargo, para la lavadora y el lavavajillas puedes implementar programas más fríos y revisar las horas de consumo más bajo para aprovecharlas. Respecto a la televisión, microondas o cafetera, directamente recomiendo ignorarlos; no aportan demasiado. La televisión no es nutritiva, el microondas es pequeño y estar como una cafetera es estar como un cencerro.

Para consumir energía con responsabilidad, y reconociendo que lo digital ha llegado para quedarse, recomiendo el empleo responsable del metaverso. El ciberespacio de entornos tridimensionales sintéticos consume menos energía que las bombillas LED. Interactuar en internet como un avatar por hardwares de realidad virtual me ha posibilitado por ejemplo dar clases desde mi propia casa sin necesidad de desplazarme a mi habitual puesto de trabajo, ir a conciertos de Los Nikis con pijama de franela de color plumbago o volar por campos de fresa con nata por los postres del cielo azul.

Al final; las entrevistas, los electrodomésticos o los metaversos consumirán tanta energía como tú quieras. No más. Lo único que has de tener en cuenta es intentar que tu balance energético sea neutro. Tu cuerpo se ha de desarrollar en equilibrio. Los desplazamientos compensatorios que comprenden motricidad fina y global resultarán determinantes para entender que la energía es finita, renovable y vectorial.

¿Prefieres que te hagan entrevistas atrevidas y polémicas o prudentes y amables?

Me trae al pairo el estilo de entrevista que me quieran realizar. Me debo al medio (revista, periódico, televisión, radio) y no pongo ninguna pega ni lamento. Me adapto. Libertad total. Acepto entrevistas vidriosas, estructuradas, humorísticas, abiertas, cerradas, psicológicas, literarias, musicales, presenciales, laterales, cualitativas, inmersivas, digitales, virtuales, libres, encadenadas, clínicas, biográficas, focalizadas, telefónicas…

La entrevista es un género rey. La formalidad o espontaneidad dependerán de la tonalidad o registro que me propongan. Las preguntas intento responderlas a modo de versos adheridos a la belleza del lenguaje. Este aspecto sí que es innegociable. Frente a lo tediosos, zafio, trivial, tópico o redundante me mantengo renuente. Al receptor hay que respetarlo y ofrecerle contenidos que trasciendan cualquier atisbo de previsibilidad.

Me gusta ser transparente de contenido y retórico de continente. Sin maniqueísmos ni descortesías. Las entrevistas las suelo enfundar en un halo entre mágico y recóndito para que resulten ambivalentes, dúctiles y maleables. Intento que las respuestas a las preguntas mantengan el mismo estilo inquietante de mis obras. En la forma practico un juego de geometrías; en el fondo todo nace de un yo interior que proyecto desoyendo leyes.

José Luis Fernández JuanJosé Luis Fernández Juan

Escritor español que ha publicado cinco obras: Pinceladas de Harmonía (2014), El diccionario de JLFJ (2017), Pinceladas de Harmonía (2019), Entrevistas de coral y verde menta (2021) y Entrevistas, sonrisas y serendipias (2022). Sus dos últimas obras son un recopilatorio de entrevistas concedidas durante el periodo promocional de sus dos primeros libros. Pinceladas de Harmonía ya va por la cuarta edición.

Autor que nunca se ha dejado llevar por las tendencias de mercado y apuesta por una retórica envolvente que emana del poder magnético de las palabras. En sus obras el juego lingüístico y la experimentación fluida constituyen la esencia de su peculiar estilo.

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