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Karina Sainz Borgo: la ficción es el territorio de las cicatrices

Karina Sainz Borgo

Karina Sainz Borgo confiesa que lee de tres a cuatro libros semanales. Nos cuenta con cuáles escritores venezolanos tiene contacto. Se refiere a su experiencia de vida en España, con esta frase: Madrid es el lugar ideal del mundo para los que no se sienten de ninguna parte. Escribe sobre la furia y el desarraigo y pensar en Venezuela es una constante que siempre estará presente en su obra. Un panorama bastante amplio sobre los escritores y editoriales que marcan tendencia en España nos dio la escritora y periodista venezolana a QUÉ LEER.

Eres una periodista venezolana con más de una década viviendo en España, háblanos de tu actividad profesional actual: vivo y trabajo en Madrid desde 2006. Tras pasar por el diario El Mundo y formar parte de distintos proyectos culturales y profesionales, retomé lo que hacía antes de salir de Venezuela, mi país, durante años trabajé en El Papel Literario, de El Nacional. En 2011 entré como periodista cultural en el diario Vozpopuli.com, el único periódico digital que surgió durante la crisis económica española que se mantiene como referente de información financiera. Desde esas páginas, mi tarea es dar cuenta de la información de Cultura. También trabajo en la publicación Zenda Libros, un proyecto de periodismo literario excepcional creado por Arturo Pérez-Reverte hace ya casi dos años y en el que comparto con escritores y periodistas generosos y brillantes. Colaboro en distintas publicaciones y proyectos. Pero el grueso de mi trabajo se concentra en ambas cabeceras.

¿Cómo ves el mercado editorial español para este 2018?: Hay quienes aseguran que podríamos estar a las puertas de una nueva desaceleración. La industria editorial ha perdido un 40% desde el año 2011. No creo que las cifras retrocedan hasta ese punto, pero sí se percibe una apuesta más conservadora. Los sellos centran sus esfuerzos en los grandes nombres y los títulos seguros: Mario Vargas Llosa, Fernando Aramburu o Antonio Muñoz Molina son algunos de los nombres. Las editoriales independientes se consolidan: Impedimenta, Sexto Piso, Errata Naturae, Blackie Books o las ya míticas dentro de ese epígrafe, como Acantilado, sostienen un pulso interesante. Además, claro, de un sello Anagrama repotenciado bajo la nueva dirección de Silvia Sesé. Y ya no hablar de proyectos novísimos como Círculo de Tiza, una editorial que recomiendo de forma entusiasta. Su apuesta de No Ficción es sencillamente excepcional, al igual que Malpaso, cuyo catálogo es también de lujo.

Nos podrías contar sobre autores y libros que están marcando tendencia: Hay que destacar un peso cada vez mayor de los editores independientes. Clásicos como Páginas de Espuma publican colecciones cada vez más excepcionales de relato. Existen iniciativas como las de Errata Naturae, que en una nueva coedición con Periférica, recupera Hombres, una novela autobiográfica de la inmensa Angelika Schrobsdorff, autora de Tú no eres como las otras madres, un libro que en 2016 sobrepasó las ocho ediciones. En clave española o iberoamericana, hay que destacar la eclosión de Fernando Aramburu, un autor con una obra sólida que cobró excepcional visibilidad tras Patria (Tusquets), una novela sobre el terrorismo de ETA que rompió una barrera sobre la literatura del País Vasco y a partir del cual se ha conseguido dar visibilidad a autores que ya escribían sobre ese tema y que han cobrado un peso mayor, desde jóvenes como Aixa de la Cruz hasta voces como Edurne Portela. Existe un movimiento de prosa de No Ficción de primera línea, con nombres como Juan Tallón o Juan Soto Ivars (ambos publicados por Círculo de Tiza). Y otra prosa algo más mestiza por la que sellos como Alfaguara han apostado: el escritor Manuel Vilas, con Ordesa. También con Alfaguara regresan Andrés Neuman y el colombiano Juan Gabriel Vásquez. Hay que destacar otros algo más jóvenes, como Sergio del Molino, que se puso en el centro del mapa con La España vacía (Turner) y vuelve ahora con un libro precioso, La mirada de los peces (Penguin Random House). En poesía, hay que destacar nombres como Antonio Lucas, Premio Loewe de Poesía, y un prosista como pocos. Hay nombres que se consolidan, como el de  las poetas y editoras Elena Medel y Luna Miguel.  La editora Belén Bermejo desarrolla un trabajo magnífico en Espasa poesía con voces algo más jóvenes. El panorama es amplio, sin duda. E incluso en él se mueven nombres que están por revalidar sus aciertos literarios, por ejemplo, la autora Milena Busquets, una de las narradoras más elegantes que he leído en años, autora de También esto pasará (Anagrama) y que está por publicar novela. O escritores como el inmenso Ignacio Martínez de Pisón, cuya extensa obra tiene maravillas como su reciente Derecho natural (Seix Barral), o escritoras de una lucidez prodigiosa, como Marta Sanz, con una obra también amplia a la que añadió hace poco Clavícula (Anagrama). No hay que perder de vista a autores como Ray Loriga, que con su más reciente Premio Alfaguara (Rendición) ha recuperado la fuerza original que tuvo pero en una versión madura y cuajada de sí mismo.

¿Qué ventajas te ha ofrecido Madrid con relación a tu carrera?: No puedo diferenciar mi carrera de mi vida, así que al respecto sólo puedo decir una cosa: Madrid es el lugar ideal del mundo para los que no se sienten de ninguna parte. También es el lugar neurálgico del mapa hispanohablante, porque en sus calles y circuitos coinciden América Latina y Europa. Muchos océanos desembocan aquí, en esta ciudad sin mar.

¿Qué prefieres, escribir realidades o también te gusta la ficción?: Ambas. La No Ficción, ya ven ustedes, se impone. Porque en la calle y en las personas bullen los textos. Los titulares caen de las cornisas. La ficción es el territorio de las cicatrices. Es el espacio de las purgas y las alegorías. Una geografía  más íntima, esa mina a la que bajas con un pico y una pala, como dice Philip Roth.

¿Mantienes contactos con escritores venezolanos?: Por supuesto. Hay muchos y muy buenos escritores venezolanos en Madrid: Juan Carlos Méndez Guédez, Juan Carlos Chirinos, Doménico Chiappe o Eduardo Sánchez Rugeles, por ejemplo. Otros, que aún en otras ciudades como Rodrigo Blanco o Alberto Barrera Tyszka, aparecen a menudo por Madrid. Además, claro, de los muchos escritores que el mar nos trae como un regalo, de tanto en tanto: Ednodio Quintero, Yolanda Pantin, Igor Barreto, Antonio López-Ortega, Luis Enrique Pérez-Oramas. Hay otros autores con los que nunca pierdo contacto personal ni lector, a los que siempre regreso: Roberto Echeto es uno de ellos. Y, por supuesto, Elisa Lerner, la escritora que ha hecho de mí lo que soy hoy como lectora y escritora.

En general, ¿Cuáles son tus escritores preferidos?: Me sostengo en una extraña catedral sujetada por nombres como Gustave Flaubert, John Fante, Nabokov, Elisa Lerner, Miyó Vestrini, Natalia Ginzburg, Thomas Bernhard, Philip Roth o J.M Coetzee, que son las deidades de mi Olimpo literario. Gente con la que peleo. Autores que me dan ideas, me meten en problemas, me alumbran. Pero también otros autores como Jaime Gil de Biedma, un poeta que cambió mi percepción de la palabra. También un cronista español del siglo XIX, Mariano José Larra. Son ladrillos distintos que forman las paredes de una casa segura. Son autores que me dan cobijo y me inyectan desasosiego. La argamasa, el pegamento de esa fortaleza, tiene dos nombres: Miguel de Cervantes y Shakespeare, dos grandes deudas que he saldado ya mayorcita. Hay otros más jóvenes que he descubierto y me han deslumbrado: Ignacio Martínez de Pisón, que ya mencioné, y otros como Juan Bonilla. A ese raro edificio que construí con todos esos autores los recorre la pulsión del cronista, del que ve una demolición y hace con ella un milagro: sobrevivir, leyéndolos.

¿Cuáles libros planeas leer en este año?: Las novedades me imponen una agenda de lectura de tres o cuatro libros por semana. Allí entra todo: la novedad pura y dura y las recuperaciones o traducciones. Mi ambición este año es avanzar en el universo Joseph Conrad y mudarme unos meses al siglo XIX francés y ruso. Espero poder conseguirlo. Pero no me hago ilusiones.

Háblanos sobre cronicasbarbituricas.blogspot.com ¿Qué podemos encontrar en ese blog?: Es el dietario de alguien roto.

¿Sobre qué temas te gustaría escribir?: Hay dos temas que me acompañan siempre, desde ellos veo el mundo: la furia y el desarraigo.

La crisis editorial en Venezuela ha alcanzado a todo el mercado, crees que la única opción de los escritores venezolanos es ejercer su oficio fuera del país?: No existen soluciones totales. No hay respuestas únicas para vidas distintas. Sólo puedo decir, acaso porque mi biografía lo marca así, que salir es importante. Aporta perspectiva y escarmiento. Favorece a la construcción de una escala humana, lectora y creativa. Aunque, ya ven ustedes, las ganas de regresar están ahí como una urgencia. Y es esa fuerza, esa necesidad de volver, la que ayuda a no naufragar ante la página en blanco.

¿Escribirías un libro sobre la actual situación cultural venezolana?: En 2006 publiqué Tráfico y Guaire, el país y sus intelectuales (Fundación para la Cultura Urbana). En aquellas páginas tracé una bitácora del largo desierto que enfrentaban escritores e intelectuales antes de 2006 y teniendo como punto de partida 1982. He trabajado, también, un proyecto de ficción en el que reconstruí la vida de uno de nuestros escritores más ignorados, Enrique Bernardo Núñez contado a través de los ojos de Ida Gramcko. El libro está ahí, esperando un editor. En todo este tiempo he reunido apuntes sobre Venezuela. Llegará, espero, el momento de volcar al menos dos de ellos, en dos biografías y una novela que estoy escribiendo esa sí está en marcha-. Es la tercera. Hay cosas que deben enfriarse, someterse a la edición del tiempo.


Karina Sainz Borgo nació en una Caracas extinta de 1982, cuando todo estaba a punto de incendiarse. Por eso le gusta pensar que es hija del viernes Negro y que tiene la edad de una guerra muy anterior. Trabaja como periodista especializada en temas culturales, aunque la verdad… escribe a todas horas. Siente debilidad por los paquidermos, Fante y Flaubert y cree, firmemente, en la resurrección futbolística de Guti.

Fotografía: JEOSM

Por Patricia Chung

2 Comments

  • Rosana Iriani Daza de Garcia Reply

    28/05/2018 at 9:27 pm

    me gustaria conversar sobre sus escritos sobre miyo vestrini…

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