Palabras de Jon Fosse resuenan con un mensaje de paz

Día Mundial del Teatro Palabras de Jon Fosse resuenan con un mensaje de paz

Cada año, el 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Teatro, una jornada dedicada a destacar la magia y el poder transformador de esta forma de arte ancestral.

El Instituto Internacional del Teatro (ITI) comunicó que la celebración del Día Mundial del Teatro 2024, tendrá lugar del 27 al 29 de marzo de 2024 en Langfang, China. Desde su creación el 27 de marzo de 1962, el Día Mundial del Teatro ha sido el evento emblemático del ITI, uniendo a los entusiastas del teatro de todo el mundo para celebrar el valor intrínseco del arte teatral. 

Este año, las palabras del dramaturgo noruego Jon Fosse, ganador del Premio Nobel de Literatura 2023, resuenan con un mensaje de paz especialmente significativo en un contexto global convulso.

Lee el discurso completo aquí:

Cada persona es única y, al mismo tiempo, como todas las demás. La apariencia, se puede ver, es cierto, pero también hay algo dentro de cada persona que le pertenece, que la hace única. Podemos llamarlo alma o espíritu, o bien, podríamos no ponerle palabras, simplemente dejar que este ahí.

Al mismo tiempo que somos diferentes, también somos iguales. Las personas de todo el mundo somos fundamentalmente iguales, sin importar que lengua hablemos, que color de piel o de cabello tengamos.

Quizás esto sea una especie de paradoja: que somos completamente iguales y diferentes al mismo tiempo. Tal vez una persona es paradójica en su conexión entre el cuerpo y el espíritu, entre lo terrenal y tangible y lo que trasciende los límites materiales y terrenales.

El arte, el buen arte, consigue a su manera y de forma fabulosa reunir lo absolutamente único con lo universal. Nos permite entender la diferencia entre lo extraño y lo universal. Al hacerlo, el arte trasciende las fronteras de los lenguajes y los límites geográficos. Reúne, no solo las cualidades individuales, sino también, las características de un grupo de personas, por ejemplo, las naciones.

El arte no se expresa provocando que todo sea igual, por el contrario, nos muestra nuestras diferencias, aquello que es ajeno o extraño. Todo buen arte contiene precisamente eso: algo extraño, algo que no podemos comprender completamente y que, sin embargo, entendemos de cierto modo. Contiene lo enigmático, algo que nos fascina y por lo tanto nos lleva más allá de nuestros límites y así crea la trascendencia que todo arte debe contener y a la cual conducirnos.

No se me ocurre una mejor manera de unir los opuestos. Es exactamente el enfoque inverso al de los conflictos violentos que vemos a menudo en el mundo, que alimentan la tentación destructiva de aniquilar todo lo extraño, todo lo único y diferente, comúnmente utilizando los inventos más inhumanos que la tecnología ha puesto a nuestra disposición. Hay terrorismo en este mundo. Hay guerra, puesto que la gente tiene un lado animal que lo lleva a ver lo extraño como una amenaza a su propia existencia, en lugar de ver el fascinante enigma que eso representa.

Y entonces lo único, lo diferente que es universalmente comprensible, desaparece. Dejando atrás una semejanza colectiva donde todo lo diferente es una amenaza que debe ser erradicada. Lo que vemos desde fuera, se ve como desigualdad, por ejemplo, las religiones o ideologías políticas, se convierten en algo que debe ser derrotado y destruido.

La Guerra es la batalla contra lo que yace en lo mas profundo de cada uno de nosotros: lo único. Y es una batalla contra todo arte, contra la esencia mas íntima de todo arte.

He hablado del arte en general, no del arte teatral en particular, esto se debe a que todo buen arte, en el fondo, gira en torno a lo mismo: tomar lo singular y específico para hacerlo universal. Articula en su expresión artística aquello único con lo universal: no eliminando lo singular, sino enfatizándolo; dejando que lo extraño y lo desconocido brille claramente.

Es tan simple como que la guerra y el arte son opuestos, como la guerra y la paz son opuestos. El Arte es paz.

Jon Fosse, Premio Nobel de Literatura 2023

Palabras de Jon Fosse resuenan con un mensaje de paz

Fosse comienza su mensaje destacando la capacidad del teatro para reflejar la individualidad y la universalidad de la experiencia humana. «Cada persona es única y, al mismo tiempo, como todas las demás», afirma. El teatro, a través de sus historias y personajes, nos permite vernos reflejados, comprender las emociones y motivaciones que nos mueven, y conectar con la esencia de lo que significa ser humano.

  • El teatro como antídoto a la guerra: En un mundo marcado por la violencia y la discordia, las palabras de Fosse adquieren una especial relevancia. «El arte, el buen arte, consigue a su manera y de forma fabulosa reunir lo absolutamente único con lo universal», sostiene. El teatro, al celebrar la diversidad y la riqueza de la experiencia humana, se alza como un poderoso antídoto contra la guerra y la destrucción.
  • Un llamado a la acción: Fosse no solo nos invita a reflexionar sobre la importancia del teatro, sino que también nos hace un llamado a la acción. «Debemos defender el teatro, debemos luchar por él», afirma. En un mundo que a menudo parece olvidar la importancia de la cultura, es fundamental defender el espacio único que ocupa el teatro en nuestras vidas.
  • Más allá del entretenimiento: El teatro es mucho más que un simple entretenimiento. Es un espacio de encuentro, de reflexión, de transformación. Es un espejo que nos refleja nuestra propia humanidad y nos invita a ser mejores personas. En un mundo cada vez más dividido, el teatro es un faro de esperanza que nos recuerda que, a pesar de nuestras diferencias, todos somos parte de una misma comunidad global.
Obras de teatro más leídas en el mundo

Jon Fosse resuenan con un mensaje de paz

Las palabras de Jon Fosse en el Día Mundial del Teatro 2024 nos invitan a reflexionar sobre la importancia del teatro en nuestras vidas. El teatro es mucho más que un simple entretenimiento; es un espacio de encuentro, de reflexión, de transformación.

Es un espejo que nos refleja nuestra propia humanidad y nos invita a ser mejores personas. En un mundo cada vez más dividido, el teatro es un faro de esperanza que nos recuerda que, a pesar de nuestras diferencias, todos somos parte de una misma comunidad global.

Escritores teatrales más exitosos

Publicaciones Similares

Deja una respuesta