Reseña de «Caja negra», de Enrique «Richy» Hernández

Reseña de «Caja negra» de Enrique «Richy» Hernández

Enrique “Richy” Hernández (Caguas, Puerto Rico, 1995) nos sumerge en un viaje extraordinario con su debut literario, Caja Negra (2022), editado por la Dra. Yarissa Tolentino y con ilustraciones de Dorielle Rolón, que con sus imágenes enriquecen aún más la experiencia de lectura.

Este poemario nos transporta a través de los misterios y las maravillas de la vida como un viaje en constante evolución. Cada verso es una ventana hacia la introspección, hacia los matices y las emociones que componen nuestra existencia, ofreciéndonos una visión única y poética de la experiencia humana.

En un momento de su vida, Hernández se sintió “atado, encerrado, en una línea india esperando por la muerte o por algo que me liberara. Al llegar a casa tomé un lápiz y un papel, y me lancé al abismo con la esperanza de encontrarme entre poemas”. (pág. 114)

Los poemas son reflexivos, pero al mismo tiempo esclarecedores, y exploran temas que incluyen encontrar el propósito de conocernos a nosotros mismos, del tiempo:

Continúa vida…

que, aunque los que quisimos se marcharon,

el tiempo sigue corriendo

y no se vale nunca

quedarse parado en el mismo lugar.

(El tiempo corre, pág 41)

A través de las páginas de Caja Negra, Enrique Hernández nos invita a explorar cada escala, a sumergirnos en las profundidades de nuestras emociones y a reflexionar sobre el viaje que es la vida misma.

Nos habla sobre el recuerdo y hace una meditación sobre el inevitable paso de todas las cosas, sobre los errores, esas grietas en nuestras vidas que pueden cambiar nuestro mundo cotidiano por uno ligeramente extraño.

El libro está dividido en cuatro secciones, cada una de las cuales representa una escala emocional diferente. En la “Escala a la culpa”, los poemas exploran los sentimientos de dolor, ira y remordimiento. Cada poema es un espejo de las emociones que todos hemos sentido en algún momento de nuestras vidas.

Soy un prisionero esperando pena de muerte,

que rechaza la visita de todos por no ser juzgado.

Que le cuesta trabajo hablar consigo mismo,

por no despertar el enemigo que duerme en su propia celda.

(Cadena perpetua, pág 16)

 

Continúa la travesía con los versos de “Escala al apego”, te sumergirán en la complejidad del amor, el desamor y la necesidad de conexión. Estos poemas te harán reflexionar sobre las alegrías y las luchas de entregarse por completo al otro.

Me dueles por sorpresa

cuando tu nombre se aparece en la boca de otros.

Me dueles sin temor

cuando te codifico en poemas.

(Me dueles, pág 23)

Luego, en la “Escala al resentimiento” explora la incomprensión de sí mismo y del mundo que muchas veces no entendemos. Cada palabra es una ventana a las emociones guardadas en lo más profundo de nosotros.

Nacimos distintos a otras generaciones.

Nuestro nombre va atado al WWW,

nuestro cordón umbilical trajo un puerto USB,

nuestros padrinos fueron el consumismo y las distracciones.

(Geración de cristal, pág 78)

Un tema que destaca en esta escala es como las pantallas, en sus diversas formas, han llegado a desempeñar un papel central en nuestras vidas, y su influencia en la gestión de nuestro tiempo es innegable

Resulta bonito

cuando luchan por sus creencias y derechos,

pero en «stream» para tener más seguidores no

temen a mostrar sus pechos.

O a vestirse de gatito con un trajecito estrecho.

A ver si así rompen récord y los views los trepan

por el techo.

¿No te sientes satisfecho?

Distrae tu mente con un ratito de Youtube,

compra en Amazon tus excesos o si quieres sexo,

solo abre una pantalla en privado para ver PornHub.

(Generación de cristal, pág 80-81)

Y este viaje termina, por los momentos, con una “Escala al optimismo”, los poemas de este capítulo exploran los sentimientos de esperanza aunque sea una ilusión. Aquí encontrarás la importancia del perdón.

Quitar del medio las excusas en formas de cuestas,

salir de las sombras donde deambula la depresión,

pisar con la fuerza del perdón

hasta echarme a correr.

(Volver a estar de pie, pág 107)

Caja Negra,de Enrique Richy HernándezLos poemas de Caja Negra son honestos y conmovedores. El autor no se avergüenza de explorar sus sentimientos más oscuros, ni de mostrar su vulnerabilidad. Los poemas son a la vez personales y universales, y pueden resonar con cada uno de los lectores en distintos ámbitos de la vida.

El lenguaje de los poemas es simple y directo, pero también es rico y evocador. El autor utiliza metáforas para crear imágenes vívidas en la mente del lector que conmueven y nos llevan a reflexionar sobre el incesante fluir de la vida y las conexiones que tejemos en cada etapa de este enigmático trayecto.

Hernández  da la última palabra del libro a esa llamada “Caja negra” que poseemos, que corresponde a su propia caja “cuando se trata de un viaje a escalas hacia el interior”. Es un diapasón de sonoridades, pero también es el llamado “a mí mismo quien me ha cuestionado todo desde la conciencia”, sin importar cuán larga sea la distancia.

Caja Negra es un poemario que no dejará indiferente a nadie. Es un viaje a través de las emociones humanas, un viaje que nos obligará a reflexionar sobre nuestra propia vida.

Si estás buscando un libro que te emocione, te conmueva y te haga pensar, Caja Negra es una excelente opción. Es un libro que te acompañará a reflexionar, sentir y crecer a través de la poesía.

 

¡Embárcate en esta emocionante aventura poética y descubre el poder de las palabras!


Caja Negra lo puedes comprar en Amazon, dale click aquí


 

 

Caja Negra

Número de páginas: 130

Fecha de publicación: 2023

 

 


 

Enrique “Richy” Hernández @richy_787

Su nombre completo es Luis Enrique Hernández Rodríguez, pero su apodo es “Richy”, por lo cual al escribir decidió adoptar parte de su apodo y parteEnrique “Richy” Hernández de su nombre. Nació un 13 de diciembre de 1995 en Caguas, Puerto Rico, aunque creció y se educó en el pueblo de Cidra. Cursó sus estudios universitarios en la UPR de Rio Piedras, específicamente en la Escuela de Comunicaciones. Su bachillerato, aunque fue enfocado en el arte audiovisual, intentó unirlo con clases de arte y literatura. Actualmente trabaja para una empresa de planes médicos y en sus ratos libres se dedicó a intentar encontrarse en poesía, aforismos y cuentos. Desde siempre le ha gustado el mundo de la literatura, pero no fue hasta hace tres años que comenzó a crear sus propios textos. Hoy día trabaja en la promoción de Caja Negra, su primer poemario, que en algún aspecto relata su viaje introspectivo a través de la vida, haciendo escalas en la culpa, el apego, el resentimiento y el optimismo, intentando entender a través de estas escalas al dolor y las dudas como aliados al momento de aceptarse y crecer.

 

 


Armaray Mijares

@SritaMaga

 



Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *