Reseña de “La forma del tigre” de Carlos Patiño

Reseña de “La forma del tigre” de Carlos Patiño

Leer La Forma del Tigre (LP5 Editora, 2022) es adentrarse en una aventura urbana y fantástica que combina el misticismo de las artes marciales, con el barrio, la supervivencia, el deseo de cambiar y enderezar el mal camino. Desde un comienzo los personajes se muestran con sus luces y sus sombras.

Carlos Patiño (Caracas, 1978) nos cuenta una historia que lleva a reflexionar sobre cómo la vida te ofrece segundas oportunidades a pesar de las circunstancias y la práctica de una disciplina como en este caso el hung gar, sana el alma aplacando los sentimientos de ira y venganza.


Carlos Patiño es  abogado especialista en Derecho Laboral con experiencia en función pública, negociación colectiva y conflicto. 

El escritor, de forma muy hábil, comienza narrando dos episodios que no tienen conexión aparente, uno de ellos ocurrido en 1953 en China cuando la joven Hu huye tras observar el grabado de las cuatro técnicas-puente por primera y única vez. El otro se ubica en el Club Social Chino de Caracas en 2009 durante las exhibiciones de una docena de escuelas de artes marciales y la participación de un tal Dago.

Es un libro que, a su vez, se divide en dos: Sombra y Fulgor.

Sombra transcurre en la Caracas de 2010, su personaje principal es el “mala conducta” de Martín, un joven del barrio La Cobra de Petare, que se dedica a actividades delictivas. Su alias es “Mustang”. Pertenece a la banda del Brujo quien se encuentra en la cárcel. Oponerse al Perro le cuesta la vida, al ser linchado por los Pegadores.

Al menos eso creen sus ahora rivales. Martín logra sobrevivir y en su mente solo hay una palara: Venganza.

¿Ven esta cicatriz? —dijo tocándose la marca en el mentón—. Para resumirles el cuento, unos hijos de puta del barrio intentaron quebrarme y tuve que desaparecer. Pero esa cuenta yo me la cobro.

—El kung-fu no es un arte para la venganza —replicó tajante Dago—. La violencia no resuelve nada.

—Sin venganza no soy nadie, bróder mayor. Es mi motor. Soy lo que soy. (pág.82)

Hasta ahora Martín dominaba el boxeo, pero casualmente llega al Kung Fu en un emblemático lugar de Caracas, el Parque del Este.

La Forma del Tigre es una aventura emocionante llena de acción, una simbiosis entre las costumbres venezolanas y las chinas. Las artes marciales guiarán la acción mientras se devela un secreto ancestral en torno a la técnica y el futuro de la escuela Fu Hok.

Subió la única silla que había a la cama para tener espacio. Practicó las posturas básicas por media hora. Jinete y arquero, gato y mono, grulla y tigre. Era cierto que con el Brujo aprendió que pelear es más que lanzar golpes, pero en la Escuela Fu Hok descubrió una nueva dimensión del combate que resonaba en su interior. (pág.61)

Martín aprenderá no solo las técnicas de combate, sino también cómo controlar su agitada mente. La ira será una mala consejera, el pasado lo perseguirá y deberá enfrentarlo con las herramientas que tiene a mano. Sus profundos sueños convertidos en pesadillas lo confrontan con su propia existencia.

Se integra al grupo de Fu Hok pese al recelo de Dago, uno de los miembros con mayor potencial. Martín aprende a combatir y experimentará una serie de hechos relacionados a las cuatro técnicas-puente. Muchos ambicionarán tenerlas todas, a costa de lo que sea.

Dago tendrá dos puentes y Martín los otros dos, ambos son poseedores de los sutras del gran maestro Wong Fei Hung que sifu Hu memorizó en el templo en 1953.

—¡Aaah! Entonces vienen los dos conmigo. La tríada quiere el Báihǔ Kyun —se acercó a susurrarles. Su ropa olía a fruta rancia—. Rápido, ese demonio dragón de allá es uno de ellos. (pág.250)

La historia tomará otro camino, acción vertiginosa, entrenamientos y combates emocionantes que caracterizarán el segundo libro: Fulgor.

La obra es una rica experiencia sensorial por los emblemáticos sitios de Caracas y su banda sonora con los Caramelos de Cianuro, Los Amigos Invisibles, Soda Stereo y muchos más. Además, la historia llevará al lector a Japón, China, Mérida y los Valles del Tuy.

Si algo tiene la ópera prima de Carlos Patiño es la variedad de influencias que la enriquecen y la convierten en una lectura agradable con abordaje del género negro, la novela existencialista, y los elementos cinematográficos.

El viaje del héroe está presente. La búsqueda de la identidad de Martín, pero también la de Dago e incluso la de sifu Hu mueven las acciones de La Forma del Tigre. Inclusive un triángulo amoroso entre Martín y Dago aspirando la atención de Meiling, sellará las rivalidades entre ellos.

Desde entonces, su vida giró en torno al kung-fu y a la búsqueda de una técnica perfecta, que era casi un mito. ¿Acaso se sentía tan cautivo como el tigre del parque?  (pág.106-107)

Enseñanzas sobre transformación, control de su propia vida. Los personajes han cambiado, han crecido.

Dago aprendió la lección.

—Los tres venenos están adentro, no afuera: odio, codicia, estupidez. Odio a Martín, codicia del Báihǔ Kyun, estupidez por la chica. Arranca la flecha de tu corazón primero. (pág.328)

Y en Martín la transformación fue superior y definitiva.

—Qué vaina, carerratón. —No sintió alivio. Para él, los Pegadores fueron su familia de crianza, de calle. Pero también eso había cambiado. Ahora era miembro de la familia hung. (pág.394)

La forma del tigre es una novela de búsqueda de identidades, rivalidad y alianzas inesperadas. Dos tigres pueden estar enfrentados pero, contra todo pronóstico, sí pueden convivir.


La forma del tigreLa forma del tigre

Páginas: 241

Año de publicación: 2022

Editorial: LP5 Editora

                                                                             Categoría: ficción moderna y contemporánea


Patricia Chung

@patriciach88

 



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