Reseña de “Los amores que se olvidan” de Román Miranda

Reseña de “Los amores que se olvidan” de Román Miranda

El autor Román Miranda presenta su novela  Los amores que se olvidan (2023) editada por Círculo Rojo. Un libro introspectivo y muy personal basado en los amores que se terminan, aquellos que dejan hondas cicatrices en el corazón.

Cuando nos dejan de amar, cuando perdemos el amor de alguien, también nos están matando de algún modo, y, peor aún, cuando alguien se va sin que lo sepamos, nos mata de a poco hasta que nos damos cuenta de que esa presencia era la ausencia más terrible. (pág.11)

De entrada, llama la atención los nombres de los capítulos: La tormenta, La guerra sentimental, El abandono, Efímero, Diapositivas. El autor incluye un prólogo y una reflexión final titulada: Declaración fundamental.

El relato, escrito la mayor parte del tiempo en primera persona, es el testimonio de un hombre que ha amado muchas veces, pero no ha podido aceptar el final de cada relación, culpando a la mujer por su actitud y por detonar los conflictos que llevaron a dolorosas rupturas.

Me duele haber confiado en vos y que me dañaras de una forma totalmente inesperada; me dejaste solo y en esa soledad parecía el único estúpido que estaba enamorado. Creí que eras el amor de mi vida, pero en verdad no fue así, quizás sí en mi mente, pero no en la realidad. (pág.21)

Sin pretender hacer poesía, Los amores que se olvidan tiene un lenguaje que invita a la belleza de la palabra, describiendo no solo el paisaje, sino también sensaciones y emociones que provoca la cercanía con el ser amado. Abre la puerta al lector para que entre en un alma entristecida y se pasee en la intimidad de sus sentimientos y frustraciones.

Vuelvo a tumbarme bocarriba y el ir y venir de los sauces nos mecen como en un sueño. Las ramas se parecen a tus rulos, tan frescos, tan alborotados, dan ganas de abrazarlos, pero el sol penetra en ellos tan bien, es tan agradable mirarlos desde acá, casi como si pudiera abrazarlos, casi como si el alma pudiera unirse con ellos. (pág.42)

El protagonista cuyo nombre no sabemos, vive cada relación amorosa como si fuera la más importante de su vida. Las llama M. o R. y a cada una la asume como si fuera la definitiva, para, al final, luego de los fracasos, darse cuenta de que el amor no es para toda la vida.

Cuando la tuve cerca, ella corrió más lejos para que no la pudiera alcanzar. Esta vez, la cuerda se volvería a cortar de mi lado antes de llegar a poner un pie en el terreno firme donde se encontraba la verdadera R. (pág.20)

El protagonista atraviesa estados de ánimo que limitan con la depresión. Compara sus relaciones amorosas con la guerra, con la aniquilación y destrucción que dejaron en su vida.

Ella no dijo ni una palabra más. Por un instante, el silencio se apoderó del campo de batalla y ambos comenzamos a mirar a nuestro alrededor la destrucción que habíamos causado, cómo nuestras tropas habían caído, centenares de cuerpos amontonados a ambos lados de la habitación, y en medio de ellos, nosotros. (pág.23-24)

Los recuerdos son como diapositivas que van contando vivencias de momentos felices y tristes. Para él, solo quedan los recuerdos.

De forma autodidacta irá evolucionando para aprender sobre la importancia del amor propio, el cómo amarse a sí mismo. Y es así que, con cada relación que termina en desamor, muere y renace todas las veces que sea necesario.

El mejor ataque, entonces, es hacerle creer a tu enemigo que te ha liquidado, pero en realidad has renacido como una mejor versión de vos mismo. (pág.27)

El sufrido personaje principal tiene una actitud de víctima, subyace el mensaje de la manipulación de las mujeres que son volubles en sus emociones, mientras que él, sí es firme en sus sentimientos, por eso se sorprende con cada maltrato o cada actitud indiferente.

El libro está escrito en tono reflexivo al expresar íntimos sentimientos. Es como si tratara de exorcizar su alma. Este personaje solo quiere ser feliz y enfrenta con temor esa posibilidad por las tristes experiencias vividas que no ha podido superar.

En uno de los capítulos se refiere al único ser que le ha demostrado amor y fidelidad puros. Se trata del perro Scott. Entrelíneas deja entrever un símil con el amor humano.

Él ocupaba un lugar que era plenamente suyo y yo el que él me dejaba ocupar; nos acompañábamos en silencio, porque eso hacen las almas que se aman: se acompañan sin saber cómo ni cuándo ni dónde, se acompañan y dejan una huella con su silencio. (pág.33)

El enamorado quiere acumular preciosas experiencias, idealizando cada momento vivido con el ser amado.

Ahora solo el silencio, solo el espacio frío que no ocupás y todos los recovecos en donde tu perfume se acurruca para no irse nunca y me muerde los tobillos camino a la cocina. (pág.59)

La soledad es su estado natural. Solo quedan los reproches, el entristecerse por todas las mentiras que le dijeron. El abandono solo deja el dolor.

Qué estúpida puede llegar a ser una persona por amor, se rebaja hasta la peor partícula de humanidad posible simplemente para que no dejen de quererlo, sin haberse dado cuenta de que nunca lo habían querido. (pág.24)

Al final, su conciencia sabe que el amor que ofreció fue verdadero y le tiende una mano a su amada para mostrarle su amistad.

El fuego lo purifica todo, hasta los recuerdos. Se dice a sí mismo: Todo estará bien.

Ahora, mientras todo se quema, te veo con más luz, te veo a vos en verdad; ya no te tengo miedo, ya no tenés poder sobre mí. (pág.54)

Tal vez venga otra relación y esté preparado para vivirla sin idealizarla, sin experimentar el vacío de la pérdida, porque ya aprendió que el amor no es para siempre.

Fracaso tras fracaso, había seguido avanzando por inercia, sin encontrar sentido a su dolor, a las tardes de flagelos y las noches interminables de insomnio, donde el pequeño charco de salitre resecaba sus pupilas y dejaba un rastro oscuro entre las sábanas. (pág.38)


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Los amores que se olvidan

 

 

Los amores que se olvidan

Editorial: Círculo Rojo

Número de páginas: 77

Fecha de publicación: 2023

 

 


Román Miranda @romanmirandaok

Román Miranda

Román Miranda es un joven escritor argentino que ha dado su primer paso en la narrativa con su primera novela “Los amores que se olvidan”. Hace 12 años trabaja como profesor en literatura y prácticas del lenguaje en escuelas secundarias y para adultos en la ciudad de Quilmes, Bs.As, Argentina. Aficionado a la filosofía, la escritura, el cine y el arte en general.

En el 2015 crea y dirige “La sociedad de los poetas nuevos” un taller de escritura creativa para adolescentes, cuyo objetivo es ser un faro que ilumine el camino para los náufragos perdidos que encuentran en el arte y la poesía un salvoconducto de la malicia del mundo.

 

 


Patricia Chung

@patriciach88



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