Reseña de «¿Quién guarda al Rey?» La historia de una persecución implacable, de Luis González

Reseña de ¿Quién guarda al Rey La historia de una persecución implacable, de Luis González

El escritor español Luis González (Madrid, 1957) presenta el segundo libro de su saga La casilla de la muerte, editado por Caligrama. 

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable, es un libro de ficción histórica. Una verdadera joya que pone la lupa en una etapa de la historia ocurrida en la Edad Media y digna de estudio, aunque parezca sorprendente nos narra una guerra entre los propios cristianos.

El escritor es un acucioso investigador que ha documentado con lugares y personajes reales, al menos la mayoría de ellos, una época compleja donde la herejía era castigada severamente, con la vida y los bienes de los habitantes.

—Monfort preguntó antes de entrar en la ciudad: «¿Cómo diferenciar a los creyentes de los herejes?». Y el delegado Amalric le ordenó: «¡Matadlos a todos! Dios reconocerá a los suyos». (pág.23)
¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

La Iglesia Católica se siente amenazada por los cátaros en 1209. Roma con el papa Inocencio III a la cabeza, inicia una cruzada violenta para quitarles sus tierras. Este es un libro con varios protagonistas y subtramas entrelazadas por la religión y los misterios medievales.

Los cátaros presumen de haber recibido los conocimientos secretos desde la Antigüedad. “Se les persigue más por ser iniciados que por herejes”.

—Solicitáis neutralidad y denunciáis que se ha cometido una masacre. Pero vosotros, desatendiendo las órdenes del papa que en enero ordenó parar esta cruzada, habéis persistido en la violencia. Proseguís tomando castillos y ciudades hostigando a personas y destruyendo sus bienes. Vosotros, que ahora invocáis la tarea de la paz y de la fe, habéis ejecutado sin piedad a todos los ciudadanos de Béziers. ¿Qué paz y qué extraña fe invocáis? (pág.36)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

El lector se verá inmerso en un thriller documentado con fotografías y pruebas muy reales que impactarán sus creencias. Durante la trama se revelan secretos que ponen a prueba la Fe católica y siembran dudas sobre lo que hoy se ve en las iglesias y cómo ciertas modificaciones arquitectónicas y artísticas, generan suspicacia sobre las verdaderas motivaciones.

Uno de los protagonistas es Pedro II, Rey de Aragón, quien se encuentra preocupado por el cauce de los acontecimientos con el exterminio de los herejes y la confiscación de sus tierras. El monarca quiere frenar a Monfort, el jefe de los ejércitos de la Iglesia, conde de Leicester. Los condes desposeídos de sus tierras piden ayuda a su rey. Pedro II liderará un ejército de un reino cristiano para vencer a los cruzados.

Muret era el gran cebo, la trampa que Montfort no podría eludir. Después el sencillo asedio a la ciudad obligaría al caudillo cruzado a bajar a la llanura a combatir. Ese era el escenario que buscaba Pedro II y que Montfort sería incapaz de evitar. (pág.54)
¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

El resultado del choque entre estas fuerzas enfrentadas, resulta en una batalla cuyos resultados, nadie imaginaba.

—¡Estáis aquí para defender la causa de Cristo! ¡Aquí donde la herejía floreció en estas tierras sin Dios! No temáis hundir vuestra espada en las entrañas del enemigo porque es Cristo mismo quien nos ha dado los instrumentos del combate y todos somos una extensión de su propio brazo. Caballeros, ¡por Cristo hasta la victoria! ¡Viva Cristo, nuestro señor! (pág.70)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable
La noticia del desenlace de la batalla ya volaba como el viento. La muerte de un monarca cristiano a manos de otros hermanos cristianos era un suceso inexplicable y vergonzoso para la cristiandad. (pág.84)
¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

Tras el fallecimiento de Pedro el Católico, surge la controversia por la sucesión. Sobre su hijo, el pequeño Jaume, se tejerán todo tipo de intrigas relacionadas a sus parientes que quieren el trono durante la regencia. El infante don Fernando, abad de Montearagón, y el conde regente don Sancho de la Cerdaña, dos personas más importantes del reino se convertirán en sus enemigos acérrimos y realizarán todo tipo de acciones para llegar al poder.

Aquel segundo día de febrero de 1214, Jaume cumplía seis años, sin llegar a ser consciente de las condiciones que se impondrían a su reinado, ignorando la situación de quiebra que vivía el reino y de todo lo que tramaban a sus espaldas algunos nobles ambiciosos de poder. (pág.103)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

Los problemas empiezan desde su educación. Monfort desea educarlo y desposarlo con su hija Amicia, pero la Iglesia hace valer la última voluntad de su madre.

—A su santidad le consta que es así vuestro proceder, pero convendréis conmigo en que esta situación no puede mantenerse y que debéis entregar al pequeño rey para que sea educado con los suyos. Su madre, doña María de Montpellier, dejó un legado en su testamento que ordena que sea educado por los templarios de Aragón. (pág.100)

Y es precisamente con la educación del futuro rey, donde surge otro importante protagonista de la historia. Rodrigo de Tudela, educará como templario a Jaume y tras concluir su misión, iniciará una investigación para conocer a profundidad los secretos de los cátaros.  

«Para su formación, ya elegimos a Rodrigo de Tudela. Él debe ser quien lo eduque como un auténtico padre y le someta a la dura disciplina del Temple. El será quien ahorme su carácter y amolde su voluntad como el herrero somete al hierro en la forja». (pág.121)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

Una de las primeras lecciones que aprenderá Jaume es la del agradecimiento.

—¿Te das cuenta, Jaume, de la grandeza de estas palabras? Agradecer antes de recibir implica confiar siempre. Confiar en que todo aquello que hemos solicitado nos llegará con absoluta seguridad y en abundancia. Es comportarse como si ya lo hubiéramos conseguido. (pág.144-145)

Él lleva al lector a un recorrido por los templos de Aragón hasta llegar a la catedral, comienzo del Camino de Compostela. Rodrigo conocerá el amor tras encontrar a Sancha, quien oculta el secreto de su identidad por temor a la persecución religiosa. Él le declara su amor recitando frases de san Agustín de Hipona.

—¡Por Dios! No me llames Dulce. Llámame Sancha. Sancha Jiménez de Urrea. Nadie debe saber que me he refugiado en Sigena huyendo de la cruzada. (pág.175)

«¿Se habría dado cuenta Rodrigo?». La conexión había sido tan fuerte que, por un instante, se había sentido completamente entregada. Rendida ante sus palabras y casi como desnuda. (pág.198)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

La Iglesia consideraba al catarismo como algo muy peligroso por ser una “doctrina inspirada por un conocimiento de orden superior”. La conclusión de la autoridad religiosa en Roma establecía que el único camino para acabar con la herejía era la desaparición de los cátaros de la faz de la Tierra.

El autor explica: La palabra «cátaro» deriva del griego «puro» y está en la base del término «catarsis» o purificación. Pero en la Iglesia oficial la palabra cátaro era utilizada como una expresión despectiva que pretendía designar la herejía y el culto al diablo.

Luis González desarrolla una trama apasionante en la que se entremezclan magia blanca, ángeles, videncias, advertencias, leyendas. Es, además, muy detallista en las acciones, los hechos y los paisajes. El lector no podrá despegarse de esta lectura fascinante.

—Rodrigo —dijo ella mirándole a los ojos—, he comprobado cómo en muchos lugares este tipo de vírgenes y los niños de su regazo han sufrido amputaciones y, a mi modo de ver, no son casuales.
—Afirmáis que alguien pretende de forma intencionada que el auténtico mensaje no pueda revelarse.
—Ciertamente. Una cosa es que permanezca oculto, pero a la vista de todos, y otra cosa es tratar de confundir de forma deliberada. De esta forma, el auténtico mensaje queda cercenado. (pág.175)

En ¿Quién guarda al rey?, hay mucha investigación histórica, sobre todo en arquitectura, religión y simbología. Existen mensajes que se quisieron divulgar, pero, otros intereses, lograron que esto no ocurriese.

—Los templos que se han construido y las imágenes de nuestras vírgenes se hicieron con el único fin de instruir. Si ahora el mensaje de forma intencionada se cercena, debemos preguntarnos: ¿de qué forma podremos transmitirlo con seguridad? (pág.336)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable

Luis González, al estilo del escritor Dan Brown, nos deja claves, fotografías, inquietudes, cuyas respuestas, probablemente, nunca sean encontradas.

—En Monzón, el maestre me facilitó el acceso a nuestro tesoro. He examinado antiguos escritos llenos de sabiduría. Sin embargo, he comprobado con preocupación cómo se están produciendo atentados contra la difusión del conocimiento, que, a mi juicio, debemos atajar. (pág.334)

Existe una conexión entre la arquitectura, la religión y el conocimiento. Los antiguos constructores quisieron transmitir el secreto de la vida.

El escritor Luis González ha querido reflejar el enorme poder del papado y las atrocidades cometidas contra los cátaros quienes sufrieron una persecución implacable para evitar que la verdad sea revelada.

El libro nos deja un aprendizaje sobre la monarquía y los peligros que la acechan.

—¡Así es! Cuando un rey está debilitado, todos pretenden acabar con su vida. ¿Te has preguntado alguna vez quién lo guarda? Aquello que verdaderamente lo protege.
—No. Nunca me hice esa pregunta. Entonces, padre, ¿quién guarda al rey? (pág.331)

¿Quién guarda al Rey? La historia de una persecución implacable


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Luis González
Sobre el autor del libro
Luis González

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