Reseña de Sueño de paloma volando, de Juan Ignacio Manterola Jiménez

La segunda novela del dramaturgo y escritor español Juan Ignacio Manterola, Sueño de paloma volando (Libros Indie, 2024), es una obra profundamente conmovedora que nos invita a reflexionar sobre la resiliencia humana frente a las adversidades. Dividida en tres partes, «Aguada sobre fondo blanco», «Aguada sobre fondo ocre» y «Aguada sobre fondo negro», la novela despliega un viaje emocional y físico que deja huella en el lector.
La protagonista de esta historia, una joven que abandona su país natal empujada por la pobreza y el miedo, nos lleva de la mano a través de su odisea personal. Desde el árido desierto hasta el inmenso mar, atraviesa fronteras tanto geográficas como culturales en busca de un futuro mejor.
“También recuerda que aquel día de su llegada se puso a pensar en los miles de kilómetros que había andado sobre el fuego del desierto hasta encontrar finalmente el mar. Cuando recuperó ese agitado pensamiento de la arena y el sol, removió la cara porque vio muy claramente la figura inolvidable de los buitres sobrevolando su cabeza y esa imagen le provocaba un miedo insuperable”. (pág. 76)
Violencia, xenofobia y discriminación
En su nuevo destino, se enfrenta al desafío de integrarse en una sociedad que no habla su idioma, pero su valentía y determinación la llevan a encontrar el amor y una nueva vida. Sin embargo, la promesa de felicidad se ve empañada por una realidad dura y cruel: la violencia, la xenofobia y la discriminación siguen presentes.
“Ahí no te sientes, ¿me oyes? Nuestras sillas están hechas con madera española. Tú hueles a pez, a adobo de pili-pili, a salsa de vinagre y ajo. La nobleza de esa madera y su blancura se adulteran con la sombra intensa de tu piel. Oscurecen”. (pág. 13)
En Sueño de paloma volando, el ambiente no es solo un telón de fondo, sino un personaje más que moldea la vida de la protagonista. El calor abrasador, la aridez del desierto y el polvo que lo cubre todo se sienten casi palpables, sofocantes, como si acompañaran cada paso de su travesía.
la soledad
Estas condiciones extremas reflejan su lucha interna, haciendo que el entorno se convierta en una extensión de sus emociones: la soledad del desierto refleja su aislamiento, mientras el mar inmenso y desconocido simboliza los riesgos de su búsqueda de libertad. El paisaje hostil no solo desafía su cuerpo, sino también su espíritu.
“Hace tanto calor que las hojas de los pocos árboles de la zona cuelgan lacias de las ramas como si fueran adornos artificiales en la Navidad. Hace tanto calor que no se puede hablar de nada y el aire es denso y ardiente como vapor de olla al fuego y quizá por eso las calles se ofrecen vacías, solitarias, y en el cielo no vuela pájaro alguno. Todo es amarillo, brillante y extremadamente amarillo (el cielo, la tierra, la luz)”. (pág. 139)
Manterola nos presenta, en esta historia, los dilemas más oscuros de la vida de su protagonista, quien, acorralada por la pobreza y las circunstancias, se ve forzada a tomar decisiones extremas para sobrevivir.
La relación de la protagonista con su esposo, que inicialmente parecía un refugio en su nueva vida, se va deteriorando poco a poco bajo el peso de la pobreza. El matrimonio, en vez de ser un apoyo, se transforma en otra fuente de dolor que empuja a la protagonista aún más hacia decisiones difíciles, acentuando su soledad y vulnerabilidad.
“La necesidad provoca el movimiento del alma”. (pág. 124)
La prostitución aparece en su vida como una salida desesperada en un mundo que parece haberle cerrado todas las puertas a la protagonista. La muestra como el último recurso de una mujer atrapada entre la necesidad de sobrevivir y el deseo de mantener su dignidad.
“Un hombre, sí. Su voz no me resultó conocida. No he podido verle la cara porque se escondía tras la hoja de la puerta semiabierta. Me ha dicho que te explique su propuesta y que, solo si la aceptas, hablará contigo. En caso de negarte, no volverá a aparecer más por aquí y dará el caso por terminado”. (pág. 156)
Es aquí donde la novela plantea preguntas universales: ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a sacrificar nuestra integridad por la supervivencia? ¿Qué significa realmente ser valiente en un mundo que parece decidido a arrebatarnos todo?
Prosa poética
Con una prosa poética y envolvente, Juan Ignacio Manterola pinta con precisión los matices de la vida en la frontera entre la esperanza y la desesperación. Sueño de paloma volando es una novela que te invita a mirar de cerca las complejidades del ser humano, y a cuestionar cuánto cuesta la dignidad en medio de la pobreza.
Una lectura muy recomendada para quienes buscan una narrativa profunda que explore el coraje y la supervivencia, pero también la ternura y la fragilidad humana.
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Sobre el autor del libro
Juan Ignacio Manterola
Licenciado en Dramaturgia por la R.E.S.A.D. Estudió dirección cinematográfica y guion en el T.A.I. Fue miembro fundador de la compañía T.F.T. (Teatro Fuck Toría), con la que estrenó, como dramaturgo, varias obras. En esta compañía también dirigió un texto suyo: Los días frágiles. Ha colaborado con otras compañías teatrales, con las que ha estrenado diversos textos. Fue socio de la empresa cinematográfica Manterola producciones audiovisuales, con la que realizó la producción, dirección y guion de un cortometraje, un mediometraje y un largometraje (Humano). Ha escrito otros guiones de cine. Ha trabajado como guionista en un conocido programa de televisión. Ha publicado dos obras de teatro. También ha publicado otra novela con esta misma editorial, Vivir. La literatura para este autor es pasión y condimento necesario de vida.






