Reseña “El pésimo libro de Vlad” de Vladimir A. López

A primera vista, ya de por sí el título de la ópera prima del mexicano Vladimir A. López, es llamativo. El pésimo libro de Vlad (2022) de Dinastía Reyes Editorial es una autobiografía sincera, descarnada, cruel y pesimista.

La narración está hecha en primera y en tercera persona.

El libro cuenta la vida de Vlad desde su niñez hasta la actualidad.

Vlad nació en Ecatepec, México. Fue un niño humilde que considera, le faltaron oportunidades en la vida.

Lo que leas de mi autoría, siempre será lo más real y sincero de mi mente, si te hago daño, mejor no me leas; si te enamoro con mis ideas, no ames a mi persona, ama a mis ideas” (pág.5)

Desde un comienzo, expresa su sentimiento por la lectura como una necesidad de trascender, de dejar algo para la posteridad.  Hace un símil entre las personas y los libros. Tiene su propio análisis sobre el tema.

Si yo fuera un libro, sería el libro con la portada más simple, y por dentro estaría completamente lleno de párrafos, pero al final cada palabra carecería de un sentido y nadie me podría leer” (pág.6)

El libro está estructurado en un inicio y 14 capítulos cronológicos sobre episodios de su vida que definieron su futuro y sus sentimientos.

Escribir este libro ha sido una especie de necesidad para su autor: “Yo realmente escribo porque creo que necesito compartir estas ideas, todo esto es producto de la vida de Vlad.”

Como parte de su honestidad, el autor reconoce que ha escrito el libro, sobrio algunas veces y otras no. Para que lo conozcamos mejor nos cuenta qué lo motivó a escribir. Las trágicas circunstancias, pueden ser un elemento motivador.

Comienza por darle al lector pistas sobre su vida. El escritor se analiza desde sus circunstancias personales y se sincera con el lector.

Sus problemas en la escuela, la burla de la que fue objeto, lo convirtieron en un niño solitario. Sufrió celos por el nacimiento de su hermano. Y padeció penurias económicas por el abandono del hogar por parte de su padre. Creció con odio.

La infancia de Vlad está más marcada por soledad y abandono, palabras que desde niño aprendió a vivirlas y sufrirlas” (pág.17)

Pese a que ama a su madre, tiene sentimientos encontrados hacia ella. Desde la infancia experimenta resentimiento, soledad, frustración y abandono. Sin embargo, tiene mucho que agradecerle.

Vlad tuvo que dejar de ser parte de su madre para vivir como un simple pedacito de algo, y después con el tiempo Vlad se volverá nada” (pág.16)

La vida es difícil, cuando escasean los recursos económicos, estudiar no es una opción. Debió abandonar varias veces los estudios para trabajar.

Las decepciones amorosas sumadas a la inestabilidad de la juventud conformaron un coctel explosivo que terminó por convertirlo en un alcohólico.

Decepción con él mismo, porque no pudo ser lo que ella quería. Decepción con él mismo porque no se dio cuenta del engaño, aquel engaño terminó por mostrarle lo difícil que puede ser la vida cuando en todo te va mal” (pág.25)

Una constante en el libro El pésimo libro de Vlad es la palabra: decepción. Vlad siempre piensa que ha decepcionado a los demás y a sí mismo.

Soy malo para todo, soy malo para pensar, para leer, para escribir, para beber, para fumar, para querer, para amar, para comer, para dormir, para coger, para besar, para bailar, para llorar, para sufrir, para reír, para hablar, para escuchar, para tocar, para oler, para ver, y para más cosas soy malo” (pág.116-117)

Vlad es muy duro consigo mismo, sobre todo en cuestiones de amor: “es un pendejo Vlad por creer que lo iba a querer honestamente”.

Vlad vio el amor como algo que no necesitaba según él, ¿por qué depender de alguien?, es mejor depender de algo, si depende de alguien, ese alguien no siempre estará para él, lo contrario al depender de algo como la cerveza, la cerveza la puede tomar cuando quiera” (pág.61)

Cree estar destinado a la soledad al igual que los escritores que admira.

Se lamenta de su mala suerte con las mujeres. Lo dejan “por borracho o por loco”.

Su alcoholismo estaba avanzado, su tabaquismo también, a Silvia siempre le molestó eso, más de una vez le pidió que dejara sus malos hábitos por ella, en otro momento Vlad habría tratado dejar aquellas cosas malas para ella” (pág.32)

Se regodea en su miseria. Se autocritica, se auto compadece, es despiadado con él mismo.

Soy un débil, un cobarde que siente lastima por sí mismo” (pág.104)

Suele tener pensamientos pesimistas y fatalistas que lo han acercado a la muerte. Sobre todo, tras un accidente fatal que sufrió en moto.

Mis ojos pierden el sentido de la vista, solo hay oscuridad, mi ser en este punto retoma el control de la conciencia, observo una escena demasiado cruda, ropa bañada en sangre, hay un enorme charco de sangre, estoy caminando apoyado de dos personas, pienso estoy a punto de morir, vuelvo a unir mi ser con el cosmos, así me siento más tranquilo rumbo a mi muerte” (pág.51)

Los lectores conocerán la filosofía de Vlad, el joven que llegó a estudiar ingeniería, pero no lo consideró un logro especial, aquel que cayó en el vicio del alcohol y el cigarrillo.

Vlad y el alcohol como siempre una relación que no termina, una historia que parece no llegar a un fin, un camino sin otra salida, un resultado infinito en una operación de matemáticas, una avería sin una solución definitiva, Vlad y el alcohol por siempre juntos” (pág.45)

Su vida amorosa estuvo plagada de desengaños y falta de compromiso.

Soy ese mecánico que repara corazones para que al final otro mecánico solo le dé servicio” (pág.68)

Episodios de su vida lo han marcado profundamente. Vlad es desconfiado. Pareciera que sufre un trastorno límite de la personalidad por sus emociones turbulentas o inestables. Estas experiencias interiores de una personalidad borderline, a menudo lo llevan a tener acciones impulsivas y relaciones caóticas hacia otras personas.

Sin embargo, a sus 25 años, Vlad ha madurado y cree en segundas oportunidades.

Pienso en que hay segundas oportunidades para todo, así que pienso tomar esa colilla y prender otro cigarro” (pág.72)

Vlad nos enseña su propia filosofía de la vida. Y el lector lo amará, lo odiará, o tal vez le gustaría darle una mano. Decirle, estoy aquí para ti.

  • Hoy en día Vlad sigue sin saber nada, pero sabe que no sabe nada, así que sabe algo” (pág.15)
  • Irónicamente siempre que empiezo algo bonito estoy bajo el efecto del alcohol y cuando termino algo bonito lo único que me queda es el alcohol” (pág.66)
  • Fumar, beber y leer son hábitos que dependen de mí, pero el vicio del amor, siempre depende de ella, y eso me destruye más que mis otros hábitos” (pág.75)
  • Ciertamente es que cuando fumo, me siento yo mismo y cuando lo dejo, no soy yo. ¿Quién soy?, soy ese joven que bebé, fuma y lee, soy solo eso” (pág.73)
  • Si me vienes con pensamientos oscuros recuerda soy un cesto de basura dónde puedes venir a tirar toda esa basura que piensas, yo le daré un valor, no te llenaré de más basura, solo trataré de transformarla en algo útil” (pág.114-115)

El pésimo libro de Vlad

“El pésimo libro de Vlad” de Vladimir A. LópezEditorial:  Dinastía Reyes Editorial

Colección: conciencia y pensamiento

Páginas: 71


Vladimir A. López

Vladimir A. LópezVladimir A. López es un joven escritor de 25 años, nacido en el Ecatepec Estado de México, aunque nació en esta parte del estado, ha pasado la mayor parte de su vida viviendo en una pequeña comunidad llamada Ajoloapan. Es el mayor de los dos hijos del matrimonio de sus padres. Vladimir tuvo una infancia difícil debido a la separación de sus padres, la adolescencia lo convirtió en un joven rebelde.

Abandono la universidad a los 17 años, se muda al Estado de Jalisco, donde se dedica a trabajar y estudiar por 3 años, interrumpe sus estudios por pasar mucho tiempo en el trabajo, al final se gradúa como ingeniero a los 25 años.

A los 22 años se vuelve padre de un niño, a los 24 años sufre un aparatoso accidente en moto que lo deja con una neuritis óptica en el ojo derecho, consecuencia de esto se daña la vista quedando casi ciego, este accidente lo motiva a leer y escribir y a los 25 años publica su primer libro: “el pésimo libro de Vlad”, actualmente continua leyendo y escribiendo.


¿La escritura es terapéutica?

 

Patricia Chung

@patriciach88

 

 

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