Ricardo Adrianza: «Cartas a Ignacio es una apuesta de vida para ser felices»

Ricardo Adrianza: "Cartas a Ignacio es una apuesta de vida para ser felices"

Cuando Ricardo Adrianza (Caracas,1963) escribió Cartas a Ignacio (2023), la pandemia estaba en su máxima expresión. En ese periodo, el contador público con Máster en Neuromanagement y coach profesional hizo una serie de reflexiones para su segundo nieto, previamente ya había escrito Cartas a Matías, dedicada a su primer nieto. Este autor cree en un Liderazgo humanista basado en la empatía. Afirma que “La felicidad siempre te encuentra”. Insta a ser compasivos con nosotros mismos ignorando lo que no podemos controlar. En entrevista a Qué Leer comentó el galardón al Latino Book Award y nos habló sobre su próximo libro, que prepara con la emoción de los dos primeros.

 

¿Cuál fue tu reacción cuando te enteraste de que Cartas a Ignacio fue galardonado en el prestigioso International Latino Book Award como el «Libro más inspirador para jóvenes adultos»?International Latino Book Award

Podría describir mis sensaciones en dos etapas. Primero, leer el mail recibido del presidente de la organización con semejante noticia, produjo en mí una emoción indescriptible al recordar todo el esfuerzo y dedicación que puse en este trabajo, y que rubrica la frase que tanto he manifestado de que cuando uno escribe desde el corazón, de la misma manera será percibido por las personas que se embarquen en la aventura de leer el libro, en este caso, los jueces. La segunda etapa estuvo adornada por alguna lágrima, de esas que se presentan al recordar que este libro lleva una pequeña parte de nuestra historia reciente como familia y todos los avatares que supone vivir a merced de la distancia y nostalgia, y las consecuencias que ha tenido la diáspora venezolana auspiciada por un país desgastado. Una historia que se repite en la gran mayoría de las familias venezolanas, en mi caso particular, mis hijas y mis nietos viven fuera de Venezuela.  También, recordé a mi padre, quien escribía de manera magistral pero que nunca se atrevió a publicar, quizás por la presión económica de esos tiempos. Recordarlo, es un acto de reconocimiento de la impronta que dejó en mí y que, en definitivo, me impulsó a la aventura de escribir.

 

 

-¿Cómo se te ocurrió la idea de escribir Cartas a Ignacio?

Cartas a Ignacio representa la saga de mi opera prima, Cartas a Matías, libro publicado en el año 2019 como homenaje al nacimiento de mi primer nieto, Matías Eduardo. Ignacio, es mi segundo nieto, nacido en los brazos de la pandemia (agosto 2020). Como comenté en mi respuesta anterior, la situación venezolana ha dado paso a una increíble diáspora que ha afectado a muchas familias y la mía no ha sido la excepción. Mis hijas, emigraron desde muy temprano y han desarrollado sus carreras profesionales y vida en el exterior. En este sentido, la comunión entre las nostalgias propias que impone la distancia y la buena noticia del nacimiento de mi primer nieto – al que por cierto vi nacer, pues presencié su nacimiento – me permitió decidir que mi mejor opción era dejarle en un texto escrito con historias propias, reflexiones y énfasis en valores, que les permita tener una referencia clara de su abuelo y para apostar en influir profundamente en ellos, a pesar de la distancia, facilitarles el tránsito por la vida y ayudar a que crezcan como hombres y mujeres de bien con la única e irrenunciable misión de ser felices. En definitiva, una apuesta de vida que me permite hablarles a futuro y compartir lecciones que las distancias y la mortalidad del tiempo no permiten retener en encuentros pasajeros.

-¿Un líder nace o se hace?

Esta pregunta refiere a un tema que aún es de debate en el campo de la psicología y liderazgo. Soy de los que piensa que no hay una respuesta definitiva en esta disyuntiva. Hay personas que nacen con ciertas cualidades innatas para el ejercicio del liderazgo, pero hoy en día eso no es suficiente. No basta con eso. Los adelantos en la neurociencia y la infinidad de investigaciones en el campo del neuroliderazgo, enfatizan que los líderes más influyentes son aquellos que desarrollan capacidades no cognitivas o las llamadas competencias de inteligencia emocional. Yo diría que más que cualidades de liderazgo, que lógicamente todo líder debe tener, deben desarrollarse rasgos de liderazgo enmarcados bajo una perspectiva humanista, tales como la empatía y la humildad. Esto permite establecer una sinergia entre las intenciones del líder y la percepción de sus seguidores. En este sentido, la buena noticia es que esos rasgos pueden trabajarse y desarrollarse perfectamente para complementar las cualidades innatas. En definitiva, el liderazgo, como en la mayoría de las cosas, puede trabajarse.

-Tus cartas enfatizan mucho la importancia de la humildad y la empatía. ¿Por qué la relación entre el liderazgo y estos valores?

Los contundentes avances de la neurociencia y los resultados de investigaciones dan evidencias irrefutables sobre el eminente carácter social de nuestro sistema nervioso; en consecuencia, como podremos imaginar, la lógica conclusión del impacto directo que tiene la interacción social en nuestras reacciones fisiológicas y neurológicas. Quizás, la investigación más relevante que apoya mi énfasis en ambos elementos – empatía y humildad – es la realizada por Naomi Eisenberger, que sugiere colocar al mismo nivel la experiencia física y psicológica. De allí, el reto enorme que se presenta a los responsables de la gestión del talento de entender que el espacio laboral no solo se refiere al que conlleva a la generación de recursos económicos, muy al contrario, es un espacio para la interacción social en el cual experimentamos situaciones asociadas con la satisfacción personal o bien, experiencias desalentadoras.

Asimismo, en todas mis investigaciones en esta materia, la empatía ha sido el atributo más reconocido por expertos consultores, directores de recursos humanos y colaboradores consultados. Poner al servicio de la organización a líderes capacitados en reconocer y gestionar las emociones de sus colaboradores y complementarlo con la virtud de la humildad, que potencia la importancia de la escucha activa y del reconocimiento del valor de cada componente del equipo, son definitivamente, factores que permiten ejercer el liderazgo bajo una perspectiva humanista y se erigen como elementos fundamentales en la construcción de mejores sociedades y seres humanos.


Reseña de “Cartas a Ignacio: lecciones de vida y liderazgo para mi nieto” de Ricardo Adrianza


-¿Ser feliz es una decisión?

Soy un apasionado en todos los temas y aspectos relacionados con este concepto que resulta tan esquivo para muchos, la felicidad. Yo creo que la felicidad y como se concibe, es un concepto personalísimo, que depende en gran medida, de la forma en como nosotros miramos y nos relacionamos con la existencia. Si miramos los acontecimientos desde una perspectiva optimista, tendremos mejores emociones. Lo contrario, nos pone en un gran problema. Por lo tanto, es concluyente que la actitud con la que asumamos lo que nos pasa es algo que solo depende de nosotros.

-¿Cómo se puede ser feliz en medio de los problemas cotidianos?

Respetando la realidad vivencial de cada uno, puedo afirmar, con las estrellas que me dan los años vividos y la dicha que supone abrazar con todos mis sentidos cada emoción que llega a mi vida de cualquier forma, soy un convencido que se puede ser feliz con poco. Primero, abrazar la fórmula de “ser sobre el tener”, es decir, desarrollar la visión de construir tu felicidad desde adentro, pues, en definitiva, vivir desde adentro es lo que realmente trasciende el tiempo y marca la vida. Segundo, diría que debemos estar muy atentos a la diferencia que existe entre tu realidad de vida y tus expectativas e intentar reducirla, lo que supone valorar profundamente lo que tenemos y hemos construido en el momento presente. En conclusión, debemos cultivar en forma consistente la gratitud, que no es más que desarrollar un sentimiento profundo de agradecimiento con la vida e incorporarlo en la manera en cómo nos relacionamos con la existencia y con los demás. La felicidad es así, con el tiempo todo suma. Siempre te encuentra. Viene de a poquito y de pronto te encara con todas sus fuerzas para regalarte momentos maravillosos. Simplemente debemos estar pendiente de los pequeños detalles.

Cartas a Ignacio lecciones de vida y liderazgo para mi nieto

 

-¿Cómo enfrentar el fracaso y la impaciencia?

Lamentablemente, estos dos elementos están muy presentes en nuestras vidas. Mi mejor consejo para enfrentarlos lo haré apoyándome en una frase que utilizo mucho en mi libro, expresada por uno de los personajes más influyentes del siglo pasado: San Juan Pablo II: “Nacimos para ser felices, no para ser perfectos”. Si lo miras bien, esta frase encierra los secretos para vivir una mejor existencia y maniatar los efectos adversos de lo que muchos señalan como fracaso. Nos invita a vivir la vida de forma optimista, a valorar nuestras imperfecciones y la de los demás. Nos indica que el camino de la vida no está trazado en línea recta, que existen sus baches y decepciones y que el secreto para vivirla de la mejor manera está en desarrollar la capacidad de comprendernos, de corregir para sumar, de levantarnos tras una caída y de quedarnos con todo el aprendizaje que nos dejan, sobre todo, los momentos difíciles. De allí que no hay mucho más que agregar, simplemente intentar no cuestionarnos tanto, ser compasivos con nosotros mismos e ignorar aquellos asuntos que escapan de nuestro control y disparan las preocupaciones e impaciencia.

-Hay una palabra que mencionas, poco empleada que es Longanimidad. ¿Cómo puedes aplicarla para vencer dificultades y salir adelante?

Esta es una palabra desconocida por una gran mayoría y que conocí a propósito de un mensaje que recibimos en la oficina como reconocimiento a nuestro vigésimo aniversario. La longanimidad es la resiliencia sostenida en el tiempo, pero es mucho más que eso, pues aborda y se complementa con la generosidad y la clemencia. ¿te imaginas si este atributo lo incorporamos en nuestra gestión diaria? Sería un antídoto contra las angustias y un elemento estabilizador de nuestras emociones. Teniendo buenas emociones nos posiciona a actuar con optimismo, con la consecuente sensación de bienestar y control de nuestra vida y acciones. Internalizar su concepto y practicarlo es sinónimo de vencer las dificultades y te potencia para practicar la solidaridad e impactar a otros; en definitiva, un elemento potenciador de mejores sociedades y seres humanos.

-¿Cómo ves el poder de la lectura en la formación de un líder?

Es indudable que un líder debe estar bien informado y preparado técnicamente para cumplir con sus responsabilidades. La lectura y el aprendizaje continuo suma; pero debo insistir que más importante aún es desarrollar capacidades analíticas y de gestión emocional. En definitiva, poner en práctica ese atributo diferenciador que nos han regalado a los seres humanos de poder reconocer las emociones de otros.

-Dinos tres lecturas que recomiendas en el tema del liderazgo

Cualquier libro que te motive leer relacionado con ideas de liderazgo son bienvenidos. Particularmente prefiero aquellos libros que apuntan al desarrollo de rasgos de liderazgo y los que buscan nuevas maneras de como influir más y mejor. En todo caso, son recomendables los libros escritos por John Maxwell, el de Inteligencia emocional de Daniel Goleman y, por supuesto, no puedo excluir de esta lista a mis “Cartas a Ignacio”. Otros que me parecen imprescindibles, son laquellos relacionados con los aportes de la neurociencia en la gestión del liderazgo y bienestar personal.

-En tus próximos proyectos está Cartas a Emma. Adelántanos algo.

Emma es la menor de mis nietos y además la primera hembrita. Como podrás imaginar, tengo mucha ilusión poder escribirle su libro para cumplir mi promesa de escribir uno por cada uno de mis nietos. El libro se llamará “Cartas a Emma y la filosofía del señor de las verduras” cuyo título se relaciona con una situación muy particular ocurrida en tiempos de pandemia con mi nieto, Matías – hermanito mayor de Emma – y, que además de cartas específicas donde entrego a Emma mis reflexiones de vida, incluiré mi propuesta de las acciones que debemos incorporar en nuestra rutina para abonar en la construcción de la felicidad.


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Cartas a Ignacio: lecciones de vida y liderazgo para mi nieto

artas a Ignacio lecciones de vida y liderazgo para mi nieto 2

 

Editorial: Graficas Lauki, C.A.

Número de páginas: 200

Género: Motivación, autoayuda

Fecha de publicación: 2023

 


Ricardo Adrianza @rickadrianza63

Ricardo Adrianza

Nació en Caracas en 1963. Contador público en ejercicio con Máster en Neuromanagement y gestión del talento, coach profesional.  Es socio fundador y líder de la división de Auditoría y de la gestión de Calidad de Mazars en Venezuela.

Escritor de historias y emociones, y defensor de valores para dejar un legado a sus descendientes.

Ricardo es autor galardonado en la International Latino Book Award 2023 por su libro Cartas a Ignacio: lecciones de vida y liderazgo para mi nieto en la categoría “Most inspirational young adult book“.


Patricia Chung

@patriciach88

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