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Sofía Segovia: Leer es en verdad vivir

Libros de Sofia Segovia

Ser novelista la hace feliz. Sofía Segovia es una escritora mexicana que ha tenido un gran éxito con sus tres libros. Noche de Huracán (2010) estuvo en la lista de las novelas más vendidas de México y del mundo hispano. El Murmullo de las Abejas (2015) va por su décima edición mientras que, la más reciente, Peregrinos fue nombrada una de las mejores novelas del 2018 por Grupo Reforma.

En entrevista a Qué Leer nos habló sobre su proceso de investigación, la memoria corta del mexicano y  el realismo mágico. Sofía afirma que sigue buscando completar la “única historia” con las piezas sueltas que encuentra en los rincones olvidados.

Aunque estudiaste periodismo, preferiste dedicarte a la profesión de escritora. ¿Por qué?

Quise estudiar periodismo porque quería escribir y pensé que ése era el único camino para alguien como yo. Sin embargo muy pronto me di cuenta de que no tenía cualidades de periodista, que no me emocionaba, así que lo descarté para mí. Pero no fue tan fácil como una decisión entre periodismo o ficción: me extravié por muchos años entre otras maneras de escribir, sin embargo, no se me ocurría siquiera soñar con ser novelista. Un día, a la vuelta del milenio y con la amenaza del fin del mundo que traería el Y2K, me detuve a analizar que había sido muy feliz como individuo escribiendo cuentos cuando niña y adolescente. Me inscribí en un taller de creación literaria y para la segunda sesión llevé las primeras páginas de mi primera novela. Por fin encontré lo mío.

¿Qué es lo más fascinante de ser escritora?

La página en blanco que nos da la libertad de encontrar y marcar caminos nunca antes explorados.

¿Qué nos enseña el pasado?

El presente y luego el futuro, sólo para empezar. Si logramos hacer la conexión, nos muestra de que empezamos a existir aún antes de nacer y que hoy ya empezaron a existir descendientes que aún no nacen. Por eso nos debemos en el presenta a proteger no sólo el futuro, sino el pasado también, porque el que olvida su pasado no tendrá cómo trazar el camino deseado al futuro.

Tú nos has dicho que siempre hay una historia alternativa que contar. ¿Cómo investigas los temas?

Hay que empezar por detectar las piezas que faltan en la historia tal como se cuenta de manera oficial o tradicional. Empiezo la investigación y la escritura al mismo tiempo con una pregunta — ¿qué falta?—. Comprendo que para ese punto no tengo ni siquiera todas las preguntas necesarias o correctas, pero sé que las encontraré mientras avanzo la narración. Lo bonito es que cuando se encuentre una respuesta, ésta detone más preguntas que nos lleven a investigarlas. Lo más bonito es que las respuestas estimulen la imaginación, la cual, a su vez, detone más preguntas.  Cuando estoy en eso, me imagino que entro en un laberinto en espiral hasta que doy con el meollo y con el punto final.

¿Cuál de tus novelas te ha dado más trabajo en cuanto a la investigación?

Peregrinos. Es con la que batallé más para dar con las preguntas correctas iniciales y con la que continué en investigación hasta la última página.

Has afirmado que la ficción salva, sana. ¿Por qué es importante la historia contada a través de la literatura?

Hay una cita de Rudyard Kipling que me gusta mucho y que creo que lo explica todo: “Si la historia se contara en forma de cuentos, nadie la olvidaría”. Y es muy cierto, por que los lectores sabemos que leer no es un acto pasivo aunque no nos movamos de la silla; que leer es en verdad vivir y sentir otras vidas y otros tiempos. Y lo que se vive se recuerda, se conecta.

Has dicho que en México, la gente olvida, crees que en Latinoamérica en general, la gente tiene memoria corta?

No puedo hablar por otros países, sólo por México, y sí: México olvida y deja que le cuenten su historia de manera selectiva y a conveniencia.

¿Cuál episodio de la historia te llama más la atención? ¿Sobre cuál te gustaría escribir?

Lo que me llama la atención de cualquier episodio de la historia de la humanidad es que aún los de otras latitudes nos pertenecen, porque eso mismo puede suceder una y mil veces y en diferentes lugares. Más que con El murmullo de las abejas, lo descubrí escribiendo Peregrinos: una historia alemana a primer vistazo, pero que resulta una historia muy mexicana; una iteración de lo que les sucedió a ellos ya nos sucedió a nosotros.  No es que la historia se repita: lo que se repite —y que toda la humanidad comparte— son las vetas de odio, la avaricia, el racismo y la xenofobia, por ejemplo. Y ésas son las grandes detonadoras de eventos históricos que quedan escritos. Y luego es un hecho que el que gana, cuenta la historia como le place, como le conviene, así que deja muchas versiones o puntos de vista sobre la misma historia sin contar.

No puedo hablar de lo que sigue, sólo que sigo buscando completar la “única historia” con las piezas sueltas que encuentro en los rincones olvidados.

Sobre la novela El Murmullo de las abejas se ha escrito que es como:   ver con los oídos, oler con la vista, escuchar el pasado y sentir lo que ha de venir escuchando el zumbido de las abejas. Cuéntenos de esa obra y qué la inspiró.

Busqué explorar la amnesia colectiva y selectiva en Monterrey y en México y extender una invitación a recordar a través de un “cuento”, y por lo tanto a vivir, a conectar y a completar una historia que se nos ha contado de manera selectiva y por lo tanto incompleta.

¿Considera que como escritora hay una evolución entre sus tres novelas: Peregrinos, El Murmullo de las Abejas y Noche de Huracán?

Aunque afirmo que cada novela me ha llevado por diferentes caminos y que, por lo tanto, no se deben comparar, creo en la evolución. Espero que como escritora y ser humano, siempre logre mantenerme en evolución.

El Realismo mágico de Gabriel García Márquez o Juan Rulfo ha inspirado a muchos escritores latinoamericanos, ¿Ese ha sido su caso?

Yo no sabía, cuando empecé, que El murmullo de las abejas resultaría tener ese toque mágico. Me sorprendió. Surgió de manera natural de los personajes —Simonopio, nana y abejas— y de su relación con la naturaleza, pero lo dejé seguir. Según esa experiencia, ahora no creo que el realismo mágico sea algo que se deba planear. Creo que algo así, de tanto plan, podría resultar plano y sentirse artificial.

¿Tienes alguna opinión sobre el fenómeno de la desbordada migración venezolana, o la africana?

O la mexicana o la centroamericana…

Tengo una opinión sobre todas las migraciones de toda la historia de la humanidad: no importa el tiempo en que suceden o el credo o el color de piel, todas suceden por lo mismo. La violencia y el hambre han sido, son y serán los grandes detonadores de los éxodos masivos. Nadie emprende un viaje así por placer, nadie abandona su tierra para unirse a una masa por gusto. Las migraciones humanas no son novedad. Todo ser humano —tú, yo— existe hoy gracias a que algún entepasado cortó las raíces, se lanzó a lo desconocido a buscar vida para las siguientes generaciones. No perdamos esto de vista cada vez que leamos sobre el asunto en el periódico. No son estadísticas, son historias humanas individuales aunque vayan en masa. Cada una de esas personas es portadora de una gran pobreza y dolor por lo que deja atrás en ese peregrinaje, sí, pero también de una gran esperanza.

¿Qué palabras le dirías a alguien que sueña con ser escritor?

Que los sueños son buenos, pero que no sirven de nada si no hay acción. Los escritores escriben. No hay de otra. Además les diría que escriban sin miedo, que busquen su propia voz. De nuevo: no hay de otra.


Sofia SegoviaSofía Segovia estudió Comunicación en la Universidad de Monterrey, pensando que se dedicaría al periodismo, pero descubrió muchas otras maneras de escribir. Ha sido ghostwriter y coordinadora de imagen y comunicación de campañas políticas locales.

Ha escrito guiones para el  teatro local amateur. Desde el 2013 ha coordinado talleres de creación literaria y algunos de sus alumnos ya han sido publicados con éxito.

Es conferencista y miembro fundador de Tres y Contando: historias sin fronteras, iniciativa que busca promover la fuerza de la literatura como agente de acercamiento y comprensión entre las naciones. Escribió Noche de Huracán (2010), El Murmullo de las Abejas (2015) y Peregrinos (2018).

El periódico El Norte y La Udem nombraron a Sofía en su lista anual de historias de éxito del 2015. El mismo año, la revista Quíen la nombró entre las 31 mujeres más influyentes de México.

Ahora viaja a donde la lleven sus novelas, pero vive y escribe entre las montañas de Monterrey con su esposo, tres hijos y tres mascotas. Sin su barullo no podría concentrarse.

Patricia Chung

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