All for Joomla The Word of Web Design

Ysaías Núñez: Pocos lectores se arriesgan a leer autores nuevos

Ysaías Núñez Pocos lectores se arriesgan a leer autores nuevos

El odontólogo y escritor venezolano, Ysaías Núñez, ganador de la XV edición del Premio de Cuento “Julio Garmendia” de la Policlínica Metropolitana, no renuncia a su sueño de publicar sus relatos. Apasionado de la lectura desde muy niño, reconoce lo difícil de ser escritor en Venezuela en estos tiempos, sin embargo, sigue apostando por la literatura mientras ejerce su profesión de docente y odontólogo en Barcelona, estado Anzoátegui.


XV Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores

Si tuvieras que escoger entre la literatura o la odontología. ¿Qué elegirías?

No sé si por el mero hecho de escribir ya uno haga Literatura; en todo caso elegiría la Literatura así sea solo para leer.

¿Desde cuándo comenzó tu afición por escribir?

En la casa siempre hubo libros, todos de mi tía Yraida, de vez en cuando los leía, otros no, (Oriana Fallaci, GGM), así que con 8 años me inscribí en la biblioteca escolar y la del pueblo y traía libros a la casa, en las noches inventaba historias que escribía o dibujaba. Una vez casi me dejan encerrado en la biblioteca: “Mira muchacho, ya vamos a cerrar”, me dijo la bedel a eso de las 6 de la tarde. Escribir era solo una consecuencia de la lectura y la soledad.

¿Qué tipo de temas te llaman más la atención?

Según noto, me obsesiona el absurdo, el cómo las situaciones absurdas le dan sentido a la vida, el afán de la vida por complicar las cosas sin necesidad.

Háblame de Estudio radiográfico de mujer hecha huesos.

El relato aborda un instante en la vida de Raiza Méndez, una odontóloga que ve cómo sus sueños, sus proyectos de vida (ser profesional y tener un consultorio, seguir mejorando por merecimientos) son pulverizados por una crisis que no entiende, pues padece los efectos de una guerra nuclear sin apenas escuchar una bomba, un disparo.

¿Cómo se te ocurrió el nombre?

Fue de repente; por mi carrera, casi siempre hago estudios radiográficos, luego me gustó la ironía, por cruel, de hacerle una radiografía a una mujer de por sí hecha huesos. Es ver, o intentar ver, qué más hay dentro. ¿El alma? ¿la miseria? ¿la Nada?

Ironía y humor negro así como la metamorfosis de la clase media fue el veredicto del jurado de la XV Edición Premio de Cuento Julio Garmendia de la Policlínica Metropolitana. ¿Qué representa este premio en tu carrera literaria?

Representa mucho. Un honor doble, por el premio en sí y el haber sido leído por escritores de respetable trayectoria como los son José Pulido, Oscar Marcano y Ana Teresa Torres. También.

El relato aborda la crisis económica de Venezuela y cómo ha afectado a los profesionales hasta llevarlos a la miseria. ¿Acaso hay algo de biográfico?

Me gustaría decir que no hay nada biográfico o real. Pero sí, tiene algo mío, otro tanto de amigos y familiares condensados en Raiza.

¿Realismo ficcional?

O tal vez sea realismo a secas, lo inverosímil se ha vuelto la realidad de los venezolanos.

Comparas una peluquería con un consultorio odontológico y dices que la primera es un éxito mientras el segundo, un rotundo fracaso. ¿Tiene similitud con algún caso de la vida real que conozcas?

Sé de médicos y odontólogos que tuvieron que cerrar los consultorios porque nadie tenía dinero para ir, ni para comer. Especialistas que abandonaron su profesión para dedicarse al comercio de comida, lo mismo que una ferretería, una tienda de celulares, una tienda de repuestos de carros (?) todo mutó a una bodeguita.

No quiero decir que dedicarse el comercio sea malo (de haber sabido que eso era lo que iba a funcionar en Venezuela, tal vez me habría dedicado a ello), pero el estudiar amerita un sacrificio tremendo, y que bueno, al no poder ejercer, el potencial humano-intelectual se desaprovecha enormemente, generando a su vez, nichos que pueden ser ocupados por gente sin titulación académica, y los que buscan el servicio, por necesidad o viveza, terminan enredados y enredando a otros. Es una demudación peligrosa.

Raiza, tu personaje principal es una odontóloga de barrio que la está pasando muy mal. ¿Hasta qué punto ella debe seguirse sacrificando por lo que estudió  o simplemente la ves abandonando todo y emigrando?

Creo que Raiza no se habría ido, o al menos sigue aquí, padeciendo remix de la crisis venezolana: La pandemia por coronavirus. Quizá esté esperando la prórroga del pasaporte, o ya se habrá comido la plata de la venta del consultorio.

¿En cuáles escritores te inspiras?

Admiro a Heinrich Böll, Kafka, Faulkner, Camilo José Cela.

¿Cuál es tu momento ideal para escribir?

Escribir a las 3.30 de la madrugada se ha convertido, por obligación, en la mejor hora. Después debo ir a trabajar a la clínica.

¿Has pensado en editar un libro con tus relatos?

Sí, como casi todos los que escribimos. Pensé que el deseo se cumpliría en el 2015, cuando gané un concurso y el premio era la publicación del libro. No pasó. Comenzó la crisis del papel. Durante años me he resistido a la autoedición. Vamos a ver qué pasa.

¿Cuán difícil es el panorama para los jóvenes escritores en Venezuela en base a tu propia experiencia?

Es difícil, o nebuloso, porque uno no sabe qué se debe hacer, si pertenecer a un grupo o estar solo, si tuitear como arroz o esforzarse por escribir bien. Desde hace unos años para acá el publicar un libro o cualquier texto se ha hecho más fácil, hasta casi de manera automatizada, ya sea gratis o no, en físico o digital. De ahí a que esa obra sea leíble o tenga valor literario es otro cuento. Pero en principio la obra debe ser leída, y como sabemos, cada vez hay menos lectores. Y los lectores que hay pocos son los que se arriesgan a leer autores nuevos. Quien no tenga hábito de lectura es fácilmente seducido por la estridencia y el brillo de un teléfono celular.

Si pasamos a nuestro país, uno siente que la industria editorial es una especie de ruinas, una tierra estéril donde ni los escritores de renombre son publicados porque al igual que los pacientes, los lectores tienen que alimentar primero el cuerpo,  y el alma, el alma puede esperar.


Ysaías Núñez: Nació en Cumaná hace 31 años, pero creció en Clarines y actualmente vive en Barcelona (Venezuela). Es odontólogo y docente de la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho en la cátedra de Anatomía Humana y Operatoria Dental. Trabajos suyos han sido publicados en algunas revistas de México, España y Venezuela. Fue redactor y corrector de la revista digital “Cervantes Magazine”, en la sección Literatura.

Su relato El gran pez obtuvo el primer lugar en el concurso de Microlecturas Biblioteca Pública del Zulia (2011), y su libro de cuentos Tarjetas de presentación ganó el primer premio de la IV Bienal Nacional de Literatura Félix Armando Núñez (2015-2017). Segundo Premio (ex aequo) del III Concurso Litteratura de Relato (2018). Primer Lugar en el XV concurso “Julio Garmendia” (2021).

Patricia Chung

0 Comentarios

Deja Tu Comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com